miniaturadeimagen|Los distintos actores que han interpretado a "El Doctor" en la serie "Doctor Who" El término regeneración (también llamado renovación) en el argumento de la serie británica de ciencia ficción Doctor Who, es una habilidad biológica de los Señores del Tiempo, una raza de humanoides procedente del planeta Gallifrey. Este proceso permite a un Señor del Tiempo viejo, enfermo terminal o herido mortalmente entrar en una transformación por la cual reemplazará todas las células enfermas de su cuerpo por células sanas, recuperando la salud y adquiriendo así, al tener las nuevas células también un ADN alterado, una nueva forma física y, al cambiar también las células cerebrales, una personalidad algo diferente. El proceso se ha usado en la serie para presentar a un nuevo actor para el papel del protagonista del programa, conocido como el Doctor.

Historia conceptual El papel del Doctor había sido interpretado por William Hartnell desde la creación del programa en 1963. Sin embargo, para 1966 estaba quedando cada vez más evidente que la salud de Hartnell estaba deteriorándose, y cada vez era más difícil trabajar con él. Para cuando se aprobó la segunda historia de la cuarta temporada, The Tenth Planet, se tomó la decisión de reemplazar a Hartnell. El editor de guiones Gerry Davis propuso que, ya que el Doctor ya había sido establecido como alienígena, el personaje podría morir y volver a la vida con un nuevo cuerpo. El productor Innes Lloyd fue más allá y sugirió que el Doctor podría hacer esta "regeneración" regularmente, transformándose de viejo a joven. Esto permitiría cambiar al actor principal cuando fuera necesario.Doctor Who, episodio The Tenth Planet (1966) El proceso en sí mismo se inspiró en los "viajes" con LSD, en el sentido de ser la experiencia como "el infernal y húmedo horror" de tomarse la droga.

En la conclusión de The Tenth Planet, el Primer Doctor se derrumba, aparentemente muerto de ancianidad, tras comentar antes que su cuerpo "se estaba debilitando un poco". Entonces, ante los ojos de sus acompañantes Ben y Polly y los de la audiencia, su apariencia se transformó en la del Segundo Doctor, interpretado por Patrick Troughton.

En pantalla el proceso no se llamó "regeneración", sino "renovación". En The Power of the Daleks, la primera historia del Segundo Doctor, este hace una analogía entre la renovación y una oruga que se convierte en mariposa.

En la serie de referencia About Time, Lawrence Miles y Tat Wood apuntan que la revista oficial Doctor Who Monthly dijo en una columna de 1982 que sus lectores no debían confundir las "regeneraciones" de las encarnaciones posteriores con el "rejuvenecimiento" de Hartnell en Troughton. La serie se encargaría de desmentir esta afirmación en la temporada de 2013 en el especial El día del Doctor y el episodio siguiente El tiempo del Doctor, estableciendo clara e indudablemente la cuenta de regeneraciones del Doctor e incluyendo las llamadas "renovaciones" como regeneraciones a todos los efectos.

Al principio no estaba claro si la renovación era una habilidad natural del Doctor o un proceso iniciado mediante tecnología. En Power, el Doctor describe su renovación como una función de la TARDIS, diciendo que "sin ella, él no podría sobrevivir".

Cuando Troughton abandonó la serie en 1969, el Doctor fue renovado otra vez, pero esta vez a la fuerza por los Señores del Tiempo en la conclusión de The War Games, donde lo nombraron simplemente como "cambio de apariencia". Una vez más, se sugirió que era un cambio físico superficial y no de personalidad, aunque el Tercer Doctor de Jon Pertwee también era bastante diferente de su antecesor. Además, este cambió se trató como castigo en lugar de un proceso natural - el Segundo Doctor protesta: "¡No podeis simplemente cambiar mi apariencia sin consultármelo!"

Fue sólo al final de la era del Tercer Doctor, en Planet of the Spiders (1974), cuando el Doctor de Pertwee se convirtió en el Cuarto Doctor de Tom Baker, cuando al cambio se le llamó finalmente "regeneración" y se explicó que era un proceso biológico que ocurría cuando el cuerpo de un Señor del Tiempo se estaba muriendo. También se estableció que tras la regeneración las células cerebrales se alterarían y que su comportamiento sería "errático" durante un tiempo, algo que sería la norma en la mayoría de las regeneraciones posteriores.

Mientras la serie continuó, se fueron introduciendo más aspectos del proceso, pero los conceptos básicos aceptados sin reservas por el público se establecieron en Planet of the Spiders. Sin embargo, también se aceptó que la "renovación" del Primer Doctor al Segundo y el "cambio de apariencia" del Segundo al Tercero eran ambos parte del mismo proceso de regeneración. Y esto se ha visto apoyado en pantalla por diálogos en varios episodios que han enumerado explícitamente el número de veces que se ha regenerado el Doctor, y se han contado los dos primeros cambios, entre otros episodios: Mawdryn Undead (1983), The Five Doctors (1983), Doctor Who: La película (1996), El siguiente Doctor (2008), En el último momento (2010) y El inquilino (2010).

Transiciones En la serie clásica, el efecto de regeneración se lograba principalmente mediante el uso de mezcla de video por superposición. Originalmente, el plan era que Hartnell se desmayara al final de The Tenth Planet con la capa tapándole la cara, y al retirarla apareciera Troughton en el siguiente serial. Sin embargo, la mezcladora de visuales Shirley Coward descubrió y aprovechó un problema técnico de la mesa de mezclas que permitía que la imagen de Hartnell fuera sobreexpuesta hasta el punto de que casi toda la pantalla se quedara en blanco, y después al volver atrás apareciera la cara de Troughton. Esto también significaba que la escena de regeneración se podía hacer con ambos actores al final del serial, y se contrató de esta forma a Troughton para participar en ella.

Las siguientes regeneraciones se basaron esencialmente en el mismo método, con o sin efectos adicionales o de maquillaje. La transición del Cuarto al Quinto Doctor utilizó un efecto adicional de maquillaje representando una forma de transición conocida como el Vigilante, pero aparte de eso, otras regeneraciones de la serie clásica se basan simplemente en un fundido entre el actor que se va y el que entra. La transición del Séptimo Doctor al Octavo en Doctor Who: La película se aprovechó del mayor presupuesto y los modernos efectos por ordenador para hacer un morphing entre el rostro de Sylvester McCoy y el de Paul McGann.

Con la excepción de las transiciones del Segundo Doctor al Tercero, cada regeneración apareció en pantalla, con el anterior actor "dando la alternativa" simbólicamente al nuevo. El Segundo Doctor no se vio transformándose de verdad en el Tercero. Simplemente su cara se ocultó en negro al final de The War Games, y al principio de Spearhead from Space (1970) apareció derrumbándose fuera de la TARDIS, ya regenerado.

La regeneración del Sexto Doctor al Séptimo fue la única vez que un solo actor hizo el papel de las dos encarnaciones del Doctor. Colin Baker rechazó la invitación a filmar la secuencia de regeneración al principio de Time and the Rani (1987) por las circunstancias en que la BBC le despidió del papel.Doctor Who, episodio Time and the Rani (1987) Así, Sylvester McCoy tuvo que llevar el vestuario de su predecesor y una peluca rubia rizada, tumbándose boca a bajo, con el efecto de mezcla a la nueva apariencia del Doctor cuando le giraban hacia arriba.

La temporada de 2005, que revivió el programa tras su cancelación 16 años antes, comenzó con el Noveno Doctor ya regenerado, sin explicación de las circunstancias detrás del cambio (aunque diálogos en el episodio de debut, Rose indicaban que el cambio había sido reciente). En la serie documental Doctor Who Confidential, el productor Russell T Davies explicó su razonamiento de que, tras un descanso tan largo, una regeneración en el primer episodio no sólo confundiría a los nuevos espectadores, sino que no tendría ningún impacto dramático, ya que no habría ninguna identificación emocional con el personaje que iba a ser reemplazado. Sería en 2013 cuando se explicaran las circunstancias de la regeneración, en el minisodio La noche del Doctor y al final del especial del 50 aniversario, El día del Doctor.

A partir de la serie moderna se introdujo un efecto estándar, consistente en que el cuerpo del Doctor (o del Señor del Tiempo que se regenere) despida un chorro de luz amarillenta por la cabeza y manos, poniendo los brazos en cruz y arqueando la espalda hacia atrás, quedando en esta posición sin moverse mientras dura el proceso. En unas ocasiones este efecto se acompañaba de un morph informático del rostro de una encarnación a otra, mientras que en otras el cambio se producía en un flash, de un segundo a otro. Así se regeneraron el Doctor en las encarnaciones de la Novena a la Décima, de la Décima a la Undécima, y de la Undécima a la Duodécima, y también se vio las regeneraciones del Octavo al Doctor Guerrero y de este al Noveno Doctor, una regeneración de el Amo, y dos regeneraciones de River Song, así como la generación de un clon del Décimo Doctor en una regeneración semiabortada de este.

Las transiciones del Décimo Doctor al Undécimo, del Undécimo al duodécimo y del Duodécimo a la Decimotercera también mostraron que los chorros de luz que surgen de las manos y la cabeza del Doctor tienen un enorme potencial destructivo. Así, cuando el Décimo Doctor se regeneró en el Undécimo, provocó enormes daños en la Tardis, al grado de provocar un incendio y daños estructurales en la sala principal mientras que las ventanas del exterior de la Tardis estallaron, provocando que la nave se precipitara contra la Tierra que orbitaba en ese momento.

La Undécima encarnación del Doctor aprovechó la potencia destructiva de los chorros de luz para eliminar varios daleks así como para derribar una enorme nave espacial Dalek.

Así como pasó ya con el Décimo Doctor, el Duodécimo, al regenerarse, también destruye la TARDIS, provocando una explosión en el cilindro de la consola lo que conlleva a una gran bola de fuego dentro de la nave, expulsando a la Decimotercera afuera.

En la serie El mecanismo exacto que hace la regeneración posible no se explica en la serie de televisión, pero generalmente se asume que la habilidad de regenerarse puede estar enlazada a lo que se conoce como "Imprimátur de Rassilon", el núcleo simbiótico de un Señor del Tiempo que le enlaza a una TARDIS, y permite que su cuerpo resista el estrés molecular del viaje en el tiempo (The Two Doctors, 1985). En La invasión en Navidad (2005) se dice que el ciclo regenerativo genera una gran cantidad de energía que baña por completo el cuerpo del Señor del Tiempo. Como demuestra el Décimo Doctor, en las primeras quince horas tras la regeneración, esta energía es suficiente incluso para hacer crecer rápidamente una mano cortada.The Christmas Invasion Momentos tras su regeneración, el Octavo Doctor tiene una fuerza física suficiente para derribar una puerta de acero y arrancarla de sus goznes. En Matemos a Hitler, River Song logra repeler las balas poco después de regenerarse.