thumbnail|250px|Ciudad La Paz, iluminada durante la noche. La industria eléctrica boliviana comprende la generación, transmisión, distribución, comercialización, importación y exportación de electricidad, la oferta de electricidad está basada en centrales de generación hidroeléctrica y termoeléctrica.

La energía eléctrica se desarrolla principalmente a través del Sistema Interconectado Nacional (SIN), en el cual están integrados los principales centros de producción consumo de los departamentos de La Paz, Cochabamba, Oruro, Potosí, Chuquisaca, Beni y Santa Cruz y abarca cerca del 90% del mercado nacional. Adicionalmente, se cuenta con pequeños sistemas aislados con características diversas en las ciudades y poblaciones menores que cubren el restante 10% del mercado eléctrico nacional con el Departamento de Pando.

Fuentes de energía

Según el tipo, puede obtenerse de dos fuentes: Energía Tradicional y la Energía Alternativa. Las Energías Tradicionales están asociadas a los combustibles clásicos: petróleo, gas, leña, carbón y recursos hidráulicos. Las Energías Alternativas están asociadas al sol (energía solar), al viento (energía eólica), minerales radioactivos, energía nuclear, energía geotérmica.

Bolivia cuenta con unos niveles relativamente elevados en potencial energéticos, tanto tradicionales como de energías alternativas. Así mismo existen grandes recursos hidráulicos que se originan en los ríos o que nacen en las cordilleras, aunque en la actualidad solo se utilizan de manera reducida.

Se estimaba que las reservas de petróleo en Bolivia alcanzarían para 90 años y las de gas para 600 años.

En el país no existe carbón que pueda ser explotado económicamente, aunque también existen las energías alternativas que todavía no están siendo utilizadas.

Energías Tradicionales Hidrocarburos Por su naturaleza geológica la región presenta una mayor producción de gas natural que de petróleo, con 62% del total de líquidos que son producidos a partir de condensados. El consumo nacional de productos petrolíferos alcanzó, en el año 2001, unos 12.408.800 barriles por año, esto incluyendo gas licuado de petróleo y lubricantes.

Las reservas de gas natural, con más de 54,9 trillones de pies cúbicos y valoradas en 150.000 millones de dólares son las segundas más grandes de Sudamérica, después de Venezuela, pero se encuentran en primer lugar en cuanto a ausencia de líquidos. Además se prevé que las reservas aumenten en unos 200 o 300 trillones de pies cúbicos.

Esta es la base de la economía boliviana, ya que existen contratos de exportación con distintos países cercanos, como es el caso de Argentina o Brasil. Con este último tiene un contrato de venta de 30 millones de pies cúbico por día durante 20 años.

El sector de energía eléctrica absorbió el 63% de las ventas de gas natural.

Potencial Hidroenergético El potencial hidroelétrico con que cuenta Bolivia es de 39.900 MW de potencia, que alcanzaría una producción de 177.669 GWh, del cual se estaría utilizando solo el 1%.

La región de mayor concentración del recurso hidropotencial en el país se encuentra en la vertiente este de la Cordillera Oriental de los Andes. Consiste en una franja territorial que tiene su inicio en la Cordillera de Apolobamba y se extiende por la de Muñecas, Real de La Paz, Tres Cruces, Santa Cruz y Cochabamba. Abarca un longitud aproximada de unos 350 km y un ancho promedio de 100 km.

Energía Eléctrica La industria eléctrica boliviana comprende la generación, transmisión, distribución, comercialización, importación y exportación de electricidad, la oferta de electricidad está basada en centrales de generación hidroeléctrica y termoeléctrica.

La energía eléctrica se desarrolla principalmente a través del Sistema Interconectado Nacional, SIN, en el cual están integrados los princiapales centros de producción consumo de los departamentos de La Paz, Cochabamba, Oruro, Potosí, Chuquisaca, Beni y Santa Cruz y abarca cerca del 90 por ciento del mercado nacional, adicionalmente se cuenta con pequeños sistemas aislados con características diversas en las ciudades y poblaciones menores que cubren el restante 10 por ciento del mercado eléctrico nacional con el Departamento de Pando. Las redes de distribución del conjunto de los distribuidores en el SIN crecieron de 18.600 km a 26.000 km. La energía es suficiente en cuanto a los hidrocarburos convencionales no se requieren de los no convencionales para la energía termoeléctrica

Además, en el 2006 se empezó a exportar energía a países vecinos como Paraguay, Perú, Chile, Argentina y Brasil debido a la creación de un mayor número de centrales hidroeléctricas que pueden satisfacer la demanda de las ciudades limítrofes del país.

Energías Alternativas Biomasa El 90% de la población boliviana depende de la biomasa como energía para combustión, cocción de alimentos, producción de carbón vegetal y para la producción de la industria manufacturera como ladrilleras, panificadoras, entre otras. Solo un 3,5% de la población hace uso de derivados del petróleo y un 0,5%, de electricidad.

Energía Geotérmica En el subsuelo puede existir importantes acumulaciones de vapor cuyo aprovechamiento adecuado permitiría una fuente de energía permanente. Las áreas de interés geotérmico se las puede agrupar en tres zonas: Sajama, Valle del río Empexa y lagunas del sur, todas en el Altiplano andino.

Energía Solar El sol es una estrella que irradia, de manera uniforme, una cantidad enorme de energía al espacio que equivale a 3.83 por 1023 kW en potencia, de la cual la tierra intercepta solamente 1,73 x 1014 kW, a una distancia promedio aproximada de 150 millones de km en su posición tercera en el sistema solar.

Las dos terceras partes de Bolivia, cuya posición latitudinal está entre los paralelos 9° 40′S y 22° 53′ O, se encuentran en la franja de mayor radiación solar. Esta situación hace que cuente con uno de los mayores niveles de intensidad solar del continente. La incidencia solar en el territorio nacional alcanza los promedios anuales de 5,4 kW.h/m²día de intensidad y 7 horas por día de insolación efectiva.

Energía Eólica La energía eólica se aplica principalmente en zonas rurales para:

Suministro de energía eléctrica. Sistemas de bombeo de aguas para programas agrícolas de irrigación.

Referencias