Julio César Chávez González (Ciudad Obregón, Sonora, 12 de julio de 1962) es un ex boxeador profesional mexicano que compitió profesionalmente entre 1980 y 2005, obteniendo títulos mundiales en 3 diferentes divisiones de peso: superpluma, ligero y superligero.
Acumuló 107 victorias (87 de ellas por nocaut), 2 empates ante Pernell Whitaker y Miguel Ángel González, y 6 derrotas ante Frankie Randall, Óscar de la Hoya, Willy Wise, Kostia Tsziu y Grover Wiley. Triunfó en sus primeros 87 combates, y fue derrotado por primera vez en su enfrentamiento número 90.
Fue reconocido por su pegada, su poderoso gancho al hígado, el incesante acoso a sus oponentes y una mandíbula extremadamente resistente. Es considerado uno de los mejores libra por libra del mundo en la década de 1990, y también como el mejor boxeador mexicano de la historia. Fue incluido en el Salón Internacional de la Fama del Boxeo en la edición 2011.http://www.eluniversal.com.mx/notas/728654.html
Biografía Nació el 12 de julio de 1962 en el ejido Marte R. Gómez (Sonora). Su padre, Rodolfo Chávez, trabajó en el ferrocarril y su madre Isabel Gonzalez. Julio creció en las casas del ferrocarril núm. 17, con sus tres hermanas y siete hermanos.
Aficionado Comenzó en el mundo del boxeo aficionado a la edad de dieciséis años. En una de sus peleas cayó derrotado frente a Diego Ávila. Según Chávez, Ávila estuvo protegido por los jueces locales, por lo que decepcionado abandonó el boxeo aficionado y pasó al profesionalismo, dejando una corta carrera en el pugilato de aficionados con solo catorce encuentros sostenidos. En esos momentos Kid Azteca a los dieciocho años de edad, que lo vio pelear en ese torneo, le aseguró que le iba a ir muy bien en su carrera deportiva.
Profesional En su decimosegunda pelea, el día 4 de marzo de 1981, se enfrentó a Miguel Ruiz en Culiacán. Al final del primer asalto, conectó un golpe que noqueó a Ruiz. El golpe fue propinado en el momento exacto cuando sonaba la campana, fue amonestado y Ruiz fue declarado el ganador por una controversial descalificación. Al día siguiente, sin embargo, Ramón Félix, quien era el mánager de Chávez y miembro de la Comisión de Boxeo de Culiacán cabildeó la alteración del veredicto y al modificarse el resultado, se proclamó ganador a Chávez.
Primer campeonato Ganó su primer campeonato, del título vacante Consejo Mundial de Boxeo (CMB) de peso superpluma, el 13 de septiembre de 1984, venciendo a Mario "Azabache" Martínez en Los Ángeles, California. Martínez era el favorito de las apuestas en el combate. El 19 de abril de 1985, defendió su título contra Rubén Castillo (63-4-2) derrotándolo en el sexto asalto. El 7 de julio de 1985, derrotó al ex y también futuro campeón mundial, Roger Mayweather, por la vía del nocaut en el segundo asalto. El 3 de agosto de 1986, venció por decisión mayoritaria al antiguo campeón de la AMB (Asociación Mundial de Boxeo) y futuro campeón de la FIB (Federación Internacional de Boxeo) en la categoría superpluma, Rocky Lockridge en Mónaco. En su próximo combate, venció al excampeón Juan Laporte por una decisión unánime.
El 18 de abril de 1987, en Francia expuso nuevamente su campeonato mundial superpluma frente al brasileño Francisco Tomás Da Cruz. La pelea se realizó en un antiguo coliseo romano, en Nimes. Chávez se impuso por nocaut técnico en el tercer asalto para defender por octava ocasión su cinturón mundial súper pluma del CMB. Defendió con éxito su título CMB superpluma un total de nueve veces. Ascenso a peso ligero El 21 de noviembre de 1987, se trasladó a la división de peso ligero y derrotó al campeón de la Asociación Mundial de Boxeo, Edwin Rosario. Derrotó a Rosario por nocaut técnico en el undécimo asalto, que le otorgó el título. En el asalto final, Julio César conectó 73 de 91 golpes. HBO mostró el porcentaje de golpes conectados de ambos peleadores: Rosario conectó 264 de 731 golpes lanzados (36%) y Chávez 450 de 743 (61%).
El 16 de abril de 1988, derrotó a Rodolfo Aguilar (20-0-1) en el sexto asalto por medio de nocaut técnico. El 4 de junio de 1988, hizo un combate sin poner el título en riesgo, contra el dos veces campeón Rafael Limón, ganando en el séptimo asalto por medio de nocaut técnico. Más tarde ese año, unificó sus cinturones de la AMB y la CMB venciendo a José Luis Ramírez por medio de una decisión técnica. El combate entre Chávez y Ramírez terminó cuando un cabezazo accidental abrió la frente de Ramírez y el médico detuvo la pelea; la decisión de los jueces fue por la puntuación que se llevaba hasta ese momento en la pelea. Chávez, por llevar la ventaja en las tarjetas, fue declarado el ganador.
Victoria sobre Meldrick Taylor y el ascenso a los superligeros Dejó vacante sus títulos de la Asociación Mundial de Boxeo y Consejo Mundial de Boxeo con fin de avanzar a la división de los superligeros. En su próximo combate, conquistó el título mundial CMB de peso súperligero, al derrotar a Roger Mayweather por segunda vez. Mayweather no salió de su esquina después del décimo asalto, dándole la victoria a Chávez por retiro. En 1989, derrotó al futuro campeón Sammy Fuentes por nocaut técnico en el décimo asalto. En su próximo combate, venció al invicto Alberto de las Mercedes Cortes (44-0) por medio del nocaut en el tercer asalto.
El 17 de marzo de 1990, se enfrentó al campeón invicto peso súperligero de la FIB, Meldrick Taylor, en una pelea por la unificación del título. Mientras que durante toda la pelea Taylor estaba derrotando a Julio César, Chávez, comenzó a castigarlo lenta pero efectivamente. Al llegar el último asalto, Taylor se expone a un intercambio de golpes frontal contra un Julio César que lo superaba en pegada y veteranía y quien lo derribó restándole solo 16 segundos a la pelea. Taylor se levantó a la cuenta de seis, y al ser incapaz de responder en dos ocasiones a la pregunta ¿"estás bien"? Taylor no respondió y solo miró su esquina. Así que, el árbitro Richard Steele detuvo la pelea decretando ganador a Chávez con tan solo dos segundos restantes. La decisión de Steele sigue generando polémica sigue hasta nuestros días. Steele defendió su decisión diciendo que su preocupación era la salud del peleador, independientemente de cuánto tiempo le restara a una contienda, dijo: "la detuve porque Meldrick había recibido mucho castigo, muchos golpes bastante duros, y es hora de que se detenga. No soy cronometrador, y no me importa el tiempo. Cuando veo a un hombre que ha tenido suficiente, detengo la pelea". Los análisis del médico que examinó a Meldrick después de la contienda, mostraron que sufría de serias lesiones en los huesos faciales y había un exceso de sangre en su orina. Por lo controvertido y a la vez espectacular del desenlace de esta pelea, la revista "The Ring" la nombró " La Pelea del Año" de 1990, y posteriormente la "Pelea de la Década" para el decenio de los 1990s. No fue sino hasta 1994 que se la revancha pactando la pelea en el límite de peso superligero, a pesar de que Taylor tenía más de cuatro años de no pelear por debajo de peso welter. Chávez lo volvería a noquear en ocho asaltos. El resultado de la decisión de Richard Steele a favor de Chávez al afectó emocionalmente a Taylor, sumado a que este a largo plazo presentaría serios problemas en la coordinación y en el habla debido a los golpes a lo largo de su carrera previo a la revancha contra Chávez.
Abandono del Título de la FIB Tras vencer a Taylor, Chávez realizó una pelea optativa frente al estadounidense John Duplessis, y posteriormente la Federación Internacional de Boxeo le dio un ultimátum para defender el cinturón de dicho organismo frente al retador mandatorio, quien era el colombiano Rafael Pineda, que tenía récord de 26-1 (24 KO), y era entrenado por el mentor del ex campeón Carlos Monzón, Amílcar Brusa. Ante esta situación, Chávez optó por abandonar el cinturón de la Federación y decidió defender el título del Consejo ante el veterano ex campeón Lonnie Smith, en septiembre de 1991.
Chávez vence a Camacho y enfrenta a Haugen ante más de 130.000 espectadores El 10 de abril de 1992, derrotó por la vía del nocaut técnico en el quinto asalto a Ángel Hernández (37-0-2, 22 KOs). En su próxima pelea, se enfrentó al tricampeón mundial Héctor Camacho (41-1-0, 18 KOs), quien ya había perdido su invicto ante Greg Haugen. La promoción del combate levantó muchas expectativas ya que Camacho era un púgil al que le gustaba provocar a sus oponentes, y la rivalidad boxística entre México y Puerto Rico era muy rentable. En la pelea, Camacho fue abucheado y criticado por su táctica de mantenerse huyendo y abrazando durante toda la contienda. Julio César lo derrotó por decisión unánime, reteniendo así su título del CMB.
En 1993, se enfrentó a Greg Haugen, antes de la pelea, Haugen se dedicó a insultar y menospreciar el récord de 82 victorias, 0 derrotas de Chávez, diciendo: "Son 82 taxistas de Tijuana que hasta mi madre hubiera podido noquear", y "No hay 130,000 mexicanos que puedan pagar el boleto de entrada" para la pelea que se llevaría a cabo en el Estadio Azteca. Julio César respondió diciendo, "De veras lo odio, cuando me mira, quiero vomitar. Voy a darle la peor paliza de su vida, voy a hacerle tragar sus palabras". Haugen quedó desmentido en ambos casos: 132.274 personas se presentaron, estableciendo un récord de asistencia, y vieron como Chávez lo golpeaba duramente y al instante se retiraba, con la clara intención de castigarlo por sus insultos. Para el quinto asalto, el árbitro había visto suficiente y detuvo la pelea. Fue una victoria por nocaut técnica para Julio César. Después de la pelea, le dijo a Haugen: "Ahora ya sabes que no peleo con taxistas", y un ensangrentado Haugen deportivamente respondió: "Deben haber sido taxistas muy rudos". Más tarde ese año, se anotó una victoria por TKO sobre el contrincante clasificado como número uno, Terrence Alli.
Empate con Whitaker en peso pactado y la primera derrota oficial en su carrera Después de once defensas exitosas del título superligero, decidió retar en peso pactado de 145 libras a Pernell Whitaker por el título welter del CMB en septiembre de 1993. A lo largo de la contienda Julio César lució frustrado por la técnica escurridiza de Whitaker. Antes de que se anunciara la decisión, los comentaristas de televisión estaban de acuerdo en que Whitaker había ganado el combate y ni siquiera consideraban una decisión reñida. Whitaker dominó el combate con su estilo de pelea evitando el intercambio con Chávez, pero el resultado de la lucha fue un polémico empate, con solo un juez en favor de Whitaker, lo que permitió a Chávez seguir siendo oficialmente invicto. Años después, Chávez confesó su frecuente uso de cocaína a partir del año 1993. El 18 de diciembre de 1993, derrotó al campeón británico invicto Andy Holligan (21-0-0) por medio de un nocaut técnico en el quinto asalto.
En enero de 1994, se enfrenta a Frankie Randall, en una pelea que esperaba ganar fácilmente. En cambio, Randall, le derribó por primera vez en toda su carrera profesional y ganó por una decisión dividida, perdiendo su título frente a Randall. Chávez no admitió su derrota y culpó de la derrota al árbitro Richard Steele, (el mismo árbitro que tomó la polémica decisión de otorgarle la victoria ante Meldrick Taylor), que le restó dos puntos debido a varios golpes bajos, los que finalmente hicieron la diferencia en la puntuación. Julio César declaró posteriormente que no estaba de acuerdo en pelear el mes de enero, ya que descansaba y no entrenaba durante el mes de diciembre debido a las fiestas decembrinas y de fin de año.