miniatura|Entre las posibles causas de una extinción humana, pueden ser naturales o debidas a la intervención humana: se incluyen eventos astronómicos como una colisión con un gran asteroide, geológicos como profundos cambios en la corteza de la Tierra, biológicos como una pandemia muy agresiva, atmosféricos como el calentamiento global y armamentísticos como una guerra nuclear. Se entiende por extinción humana, extinción de la humanidad, fin de la humanidad o fin de la civilización al conjunto de elementos cuya manifestación podría tener como resultado la extinción de la especie humana. Las situaciones en que esto pudiera ocurrir han sido discutidas tanto en la ciencia, como en otras ramas de la cultura como son la religión y la cultura popular en general. La especie humana es la más extendida por toda la Tierra (después de ciertas especies de bacterias y de otros microorganismos), y vive en comunidades en las que son capaces de subsistir básicamente aun en el aislamiento. Existen muchas maneras en que esta especie pudiera perecer, estas serían eventos catastróficos de gran envergadura, ya fueran naturales, artificiales o provenientes del espacio. La extinción humana es diferente de la extinción de la vida en la Tierra. De todas las formas posibles de extinción, solo las pandemias podrían ser capaces de eliminar únicamente a la raza humana, sin afectar a otras criaturas terrestres pero afectando animales domesticados por la falta de mantenimiento. Los posibles resultados de este acontecimiento pueden variar entre una interrupción importante de la civilización humana, la extinción de los seres humanos, la destrucción del planeta Tierra o la aniquilación de todo el universo.

En una encuesta realizada en el 2006 por Syfy se reveló que la mayoría de los estadounidenses cree que algún tipo de catástrofe pondrá fin a los seres humanos, y que muchos consideran que ese suceso estará provocado por la mano del hombre.

La predicción de los acontecimientos futuros se conoce como estudios de futuro. Los estudios de futuro son una herramienta para paliar o evitar los posibles peligros a los que nos pudiéramos enfrentar.

Existen varios riesgos que comprometen a la humanidad y la civilización, pero no todos los riesgos son iguales. Los riesgos se pueden categorizar generalmente en seis tipos basados en el alcance del riesgo (personal, regional, global) y la intensidad del riesgo (soportable o terminal). Esta tabla proporciona algunos ejemplos de riesgos:

EscalaSoportablesTerminalesGlobalAtenuación de la capa de ozonoExtinción humanaRegionalRecesión económicaGenocidioPersonalRobo o destrucción de bienesEnfermedad terminal

Los riesgos en esta lista se asocian con aquellos contenidos en las categorías Global-Terminal. Este tipo de riesgos son aquellos donde un acontecimiento adverso aniquilaría a la vida inteligente en la Tierra, o acortaría permanente y drásticamente su potencial. Es un riesgo donde la humanidad en su totalidad sería diezmada o tendría consecuencias adversas para el curso de la civilización humana.

Escenarios Existen muchos escenarios en los que se ha sugerido lo que podría suceder en el futuro. Algunos seguramente sucederán y casi ciertamente terminarán con la humanidad, pero estos tendrán lugar en un plazo muy largo. Otros tienen probabilidad de suceder en un plazo más corto, no obstante, no es seguro que destruirán por completo a la civilización. Otros siguen siendo extremadamente inverosímiles, y pueden incluso ser imposibles.

Este hipotético evento incluye muchos escenarios posibles, entre otros:

Sucesos naturales Biológicos Una pandemia. Este escenario es muy importante ya que se han producido anteriormente. Por ejemplo, si el VIH mutara y llegase a ser tan transmisible como el resfriado común, las consecuencias serían fatales. Aunque algunas personas posean una resistencia a la entrada de este virus a las células blanco (debido a mutaciones en los correceptores CCR5 y CXCR4 que utiliza el virus para infectar linfocitos principalmente), solo logra que el progreso de la infección sea mucho más lento y puedan vivir mucho mayor número de años sin manifestar síntomas clínicos de sida, pero no los protege del síndrome. En zonas determinadas ya actúan algunos virus, como el ébola y el virus de Marburgo de transmisión interhumana muy eficiente a través de los líquidos del cuerpo, incluyendo saliva y secreciones respiratorias presentes en el aire, lo que los hace altamente contagiosos. Algunas de sus cepas han generado epidemias con tasas de mortalidad del 90 % de los infectados (ébola-Zaire 1976). Son de fácil reproducción en laboratorio y de expansión altamente eficaz por aerosoles. La mutación de un virus de estas características que afecte a animales, seguida de una zoonosis, o su generación accidental o intencionada en laboratorios, podría producir una mortandad cuya escala permitiera imaginar el suceso que da título a este artículo. Otra situación es la posibilidad de que la selección natural pueda crear un patógeno que sería resistente a los antibióticos y diezmaría a la población mundial, causando un colapso global en la civilización. Un virus prehistórico resucitado puede ser un gran problema, ya que al ser criogenizado con el tiempo la inmunología humana no está acostumbrada a aquel organismo. También se habla del apocalipsis zombi en la que las personas se convierten en zombis a causa de una mutación. La evolución del ser humano hacia otra especie superior, no dejando rastro de la entonces antigua especie humana. La genética también podría extinguir a los humanos por los defectos que desarrollarían al no tener variabilidad genética, tales como problemas mentales o de aprendizaje, infertilidad o esterilidad e incluso malformaciones.

Geológicos Un evento geológico, como las inundaciones masivas de basalto, vulcanismo, la erupción de un supervolcán o la contaminación. Un ejemplo fue la erupción del volcán Toba ocurrida en Indonesia hace aproximadamente 74 500 años. Según la teoría, la catástrofe de Toba pudo haber reducido la población humana a unas pocas decenas de miles de personas. La Caldera de Yellowstone es otro de esos supervolcanes, que han sido sometidos a 142 erupciones o más de formación de la caldera en los últimos 17 millones de años. La última ocasión que entró en erupción el supervolcán de Yellowstone, hace 640 000 años, el magma cubrió toda el área al oeste del río Misisipi en Norteamérica. Otra erupción como esta podía amenazar a la civilización. Tal erupción podría también lanzar grandes cantidades de gases que podrían alterar el equilibrio del dióxido de carbono en el planeta y causar un efecto invernadero, o suficientes sedimentos piroclásticos y otros materiales podrían ser lanzados en la atmósfera para bloquear parcialmente la luz del sol y causar un invierno volcánico. Otro supervolcán es Macizo Tamu ubicado en el océano Pacífico. Una erupción de este supervolcán ocasionaría cambios bruscos en la corteza terrestre produciendo terremotos, activación de volcanes y megatsunamis. Un megatsunami. Un megatsunami podría, por ejemplo, destruir por completo la costa este de los Estados Unidos. Las áreas costeras del mundo entero podrían inundarse en caso de que se produjera un derrumbamiento de la capa de hielo antártico occidental. Aunque ninguno de estos escenarios podrían extinguir a la humanidad por completo, estos podrían amenazar regionalmente a la civilización tal como la conocemos.

Atmosféricos mini|Alteración en la capa de ozono Una excepcional catástrofe causada por un hipercán. Cambio climático como resultado del calentamiento global causado por el desgaste de la capa de ozono, así como por la contaminación. (Las advertencias de James Lovelock). El clima en la Tierra se podría volver como en Venus, lo que la haría inhabitable. Pérdida de una atmósfera respirable a causa de los gases tóxicos emanados a la atmósfera. Cambios bruscos de tiempo, del frío al calor, o del calor al frío. Era de Hielo enorme conllevando al congelamiento de la Tierra. En la historia de la Tierra han tenido lugar muchas glaciaciónes. Casi ciertamente más eras de hielo ocurrirán en un intervalo de 40 000-100 000 años. Esto tendría un serio impacto en la civilización tal como actualmente la conocemos, porque las áreas extensas de la tierra (principalmente en Norteamérica, Europa y gran parte de Asia) llegarán a ser inhabitables. Todavía sería posible vivir en las regiones tropicales. Destrucción de la capa de ozono, conllevando a la llegada de más cantidades de nocivos rayos ultravioletas a la Tierra.

Astronómicos mini|Visión artística del impacto de un gran asteroide sobre la Tierra mini|Asteroide Vesta Es cierto que los acontecimientos en el espacio exterior provocarán un gran golpe a la vida en la Tierra, tal como ha sucedido con anterioridad en varias extinciones masivas. Sin embargo, los acontecimientos más catastróficos y probables, sucederán en un plazo extremadamente largo, medido en miles de millones de años. Brotes de rayos gamma u otra devastadora explosión de radiación cósmica; algunos científicos creen que esto pudo haber causado la extinción masiva en la Tierra hace 450 millones de años. Una fuente especialmente mortal es la hipótesis de una hipernova, producido cuando un hipergigante explota y luego se colapsa, enviando grandes cantidades de radiación a cientos o incluso miles de años luz en el espacio. Una hipernova puede haber sido la causa de un evento de extinción en el periodo Ordovícico-Silúrico. El evento más cercano que tenemos es el que ocurrirá según los pronósticos dentro de 1 millón de años, en el que la estrella Eta Carinae podría convertirse en hipernova. Esta estrella se encuentra situada aproximadamente a 7500 años luz del Sol. Una brusca reorientación del eje de rotación de la Tierra. Un drástico aumento de la luminosidad del Sol.