Andrés Bobe Quinteros (Santiago, 13 de febrero de 1962-Santiago, 10 de abril de 1994) fue un músico chileno, compositor, arreglista y productor musical, conocido por ser el fundador y el artífice del sonido de los primeros discos de la banda chilena La Ley.

La crítica especializada considera a Bobe como figura fundamental del pop chileno, inspirando con su estilo a generaciones de músicos y proyectos musicales en Chile y en el continente, como Lucybell, Moenia, Libido, Javiera y Los Imposibles, Saiko, Belanova, Alamedas, Gepe; propuestas más recientes como Marineros, Mariano Pavez y Claxon, Emma & Natt y, la banda de los exmiembros de La Ley, DIACERO.

Biografía Inicios Andrés creció en el seno de una familia acomodada (su padre fue piloto oficial de Salvador Allende). Su familia tuvo que emigrar de Chile tras el Golpe de Estado de 1973, debiendo permanecer en diversos países del mundo (como Egipto e Inglaterra) durante el periodo de dictadura militar. Entre un país y otro, el joven Andrés comenzó a manifestar un profundo interés por la música popular, en especial por el New Wave de finales de década de los 70's. Empezó desde entonces, a seguir bandas musicales que en ese entonces eran desconocidas en su país de origen como The Smiths, Cocteau Twins y U2.

Ya en la década de los 1980, la familia Bobe regresa definitivamente a Santiago de Chile. En una sociedad más convulsionada, camino a entrar en democracia, Andrés ingresa a estudiar en la Universidad de Chile la carrera de licenciatura en Artes (mención Sonido), donde fue compañero de Claudio Narea (guitarrista de Los Prisioneros), Luciano Rojas y Rodrigo Aboitiz, estos dos últimos, futuros miembros de La Ley.

Paraíso Perdido (1985-1986) Ya dentro de la Universidad de Chile, Bobe no tardó mucho tiempo en formar un proyecto musical acorde a la época y al contexto. Con un discurso antidictadura muy similar al de sus coetáneos Los Prisioneros (con quienes compartieron más de un escenario), nace Paraíso Perdido.

La primera formación contó con la presencia de Luciano Rojas (bajo), Ximena Fernández (voz), Juan Ricardo Weiler (batería), Juan José Rocca (saxofón) y del mismo Bobe, a cargo de las guitarras.

La banda alcanzó cierta fama en universidades y en la escena underground, apareciendo incluso en revistas musicales de la época. Sin embargo, tras una gira muy complicada, la banda se disuelve. De esta época, nacen canciones como "Tercera Guerra", "Cabezas Sueltas" y "Tiempo de Callar".

Al año siguiente, Andrés retoma el proyecto junto a Luciano, incorporando ahora a Javiera Parra (nieta de Violeta Parra) en las voces y a Iván Delgado en el saxofón. La banda vuelve a los escenarios y graba en el reciente estudio de Bobe (instalado en la parcela de la familia, en la comuna de Puente Alto), los sencillos "Matrimonio" y "Edificios". La banda finalmente, vuelve a disolverse, ahora de forma definitiva.

Javiera Parra, pasaría posteriormente a formar parte de la banda Primeros Auxilios, para luego participar del proyecto De Kiruza y finalmente, hacer una exitosa carrera de solista a mediados de los años 1990 con Javiera y Los Imposibles. Bobe, Rojas y Delgado por su parte, iniciarían una banda de culto: La Banda del Pequeño Vicio.

En 2011, Luciano Rojas y Javiera Parra vuelven a reencontrarse en un escenario con motivo del lanzamiento del cortometraje "Heaven", realizado por Germán Bobe en homenaje a su hermano. En aquella oportunidad, ambos músicos, acompañados de Rodrigo Aboitiz y la guitarra Fender Stratocaster de Bobe, vuelven a la vida a Paraíso Perdido, interpretando las canciones "Matrimonio" y "Edificios". Desde ese entonces, Paraíso Perdido permanece en silencio.

Sin embargo, en 2015, se lanza por YouTube un álbum bootleg de la banda llamado "Paraíso Perdido, El Nuevo Pop Chileno", placa que vendría siendo su debut discográfico no oficial.

El disco cuenta con los registros "Tercera Guerra", "Tiempo de Callar", "Matrimonio" y "Edificios". Las dos primeras canciones, hasta el momento de publicarse el álbum, permanecían inéditas. Ambas canciones fueron facilitadas por el exbaterista de la banda, Juan Ricardo Weiler. Las dos últimas, por su parte, ya habían visto la luz cinco años antes, en el álbum póstumo de Andrés Bobe, AB (2010).

La Banda del Pequeño Vicio (1987-1988) Andrés Bobe, en compañía de Luciano Rojas e Iván Delgado, se integran a las filas de La Banda del Pequeño Vicio, banda de culto en la escena chilena underground, surgida a raíz de la Opereta: Pequeño Vicio.

De autoría de Héctor "Titín" Moraga (miembro fundador de la banda junto a Juan Ramón Saavedra), la "Opereta: Pequeño Vicio" fue presentada por primera vez en mayo de 1986, en el mítico recinto El Trolley, el cual vio nacer proyectos dramático-musicales como Cleopatras, cuarteto femenino dirigido por el líder de Los Prisioneros, Jorge González. La opereta estaba basada entre otros textos, en escritos de Nietzsche, Goethe y Milton.

Compuesta además por Juan Ramón Saavedra (en voces), Cristián Araya y el mismo Héctor Moraga, La Banda del Pequeño Vicio graba y lanza su casete debut El Juicio Final en diciembre de 1987. En dicho disco, Bobe participa en la composición de los temas «Cuerpos Celestiales», «Dime Qué Es» y »El Papa».

Probablemente, por la necesidad de crear un proyecto musical más personal, es que Andrés Bobe se desvincula de la banda tras el lanzamiento del disco, lo que no impidió que la amistad perdurara con sus excompañeros. En los años siguientes, La Banda del Pequeño Vicio cambiaría su nombre (a "Banda Pequeño Vicio") y lanzaría un segundo álbum, para luego permanecer en silencio hasta nuestros días. En más de una oportunidad, tocaron y celebraron junto a La Ley en los años 1990.

La Muerte de Robin: el proyecto más silencioso de Andrés Bobe (1988-1994) Luciano Rojas permaneció un tiempo más en La Banda del Pequeño Vicio, pero su "militancia musical" no duró mucho más que la de Andrés Bobe. Mientras Bobe formaba parte de Aparato Raro y posteriormente, fundaba La Ley, con Rojas crearon en paralelo, un segundo grupo, "casi por diversión" como señalaría años más tarde el bajista.

Ambos músicos se pusieron en contacto con un viejo amigo de La Banda del Pequeño Vicio llamado Joel Silva, invitado recurrente del grupo que tocaba el trombón y el corno francés. El trío se bautizó como "La Muerte de Robin", asumiendo Bobe el rol de vocalista y guitarrista.

Décadas más tarde, Luciano declararía que "La Muerte de Robín" jamás tocó en público, ni grabó temas propios. Sin embargo, tanto Silva como Rojas, recuerdan haber tocado en muchos ensayos en la parcela de Bobe y haber compuesto una serie de canciones en conjunto con el guitarrista. Las canciones, en palabras de Silva, eran creadas por el mismo Bobe y sus letras hablaban de temas contingentes y existenciales, "temas país de los 90".

Aún sin registro alguno, "La Muerte de Robin" se levanta como uno de los mayores misterios musicales de Andrés Bobe. Lo que más llama la atención de la historia de la banda, es que fue el proyecto musical de Bobe, externo a La Ley, con más años de actividad. "La Muerte de Robin" siguió existiendo en los tiempos libres de sus integrantes, incluso en la época donde La Ley, ya con Beto Cuevas al frente, estaba en la cima del éxito.

Los inicios de La Ley como trío electro-pop (1988) Tras su salida de La Banda del Pequeño Vicio, Andrés Bobe es invitado a participar en la última etapa del grupo Aparato Raro, como guitarrista de apoyo. Poco después de lanzar su segundo álbum, la banda se disuelve en medio del éxito y por iniciativa de su vocalista. Sin embargo, gracias a la instancia, Andrés Bobe y Rodrigo Aboitiz comienzan a trabajar en un nuevo proyecto musical, apoyados por el exmánager de la banda (y en ese entonces, mánager de Nadie y Los Prisioneros) Carlos Fonseca.

Habiendo ya forjado una amistad e inspirados en Mecano y en el boom de la Movida Española de a finales de los 80, Andrés y Rodrigo deciden dar vida a una banda techno-pop con la voz de la vocalista y tecladista de Nadie, Lucía "Shía" Arbulú (también pareja de Fonseca, en esa época). Finalmente, el trío se reúne para establecer el nombre del proyecto. Andrés, motivado por el disco "La Ley del Desierto / La Ley del Mar" de la banda española Radio Futura, propone el nombre de La Ley, el cual sería el definitivo.

Así, el trío hace su debut discográfico con un casete EP titulado simplemente como La Ley (1988), bajo etiqueta EMI. Al casete, le acompañaron cuatro vinilo-sencillos, todos ellos pertenecientes al mismo EP y diseñados para ser difundidos en radios y discotecas: «La Luna», «Solo un juego», «Buscándote» y «A veces». Sin embargo y al poco tiempo, la familia Arbulu decide regresar a España, dejando a La Ley sin su voz femenina.

De la época de Shia Arbulú, Bobe rescataría años más tarde el sencillo «A veces», el cual grabaría en el disco Doble opuesto (1991) con la voz de Beto Cuevas.

La Ley quinteto y los Demos Perdidos de Iván Delgado (1988) Tras la partida de Arbulú, Bobe y Aboitiz lograron reunir a una serie de destacados músicos en La Ley: sus viejos amigos Luciano Rojas (bajo) e Iván Delgado (voz), de Paraíso Perdido y La Banda del Pequeño Vicio; y Mauricio "Perrín" Clavería, prolífico baterista de la época, que pese a su juventud, ya había pasado por muchas otras bandas, muy disímiles entre sí, como la banda punk Brain Damage (donde fue compañero de Pedro Frugone, posterior guitarrista de La Ley), la banda jazz Evolución y la banda pop Pancho Puelma y Los Socios. Ya como un quinteto, la nueva formación de La Ley parecía definitiva.

A finales de 1988, comenzaron la composición de los temas y las primeras grabaciones. Tras la realización de los primeros demos, el grupo se dio cuenta de que Iván Delgado no tenía la capacidad de ser el frontman de la banda, básicamente por su calidad vocal. Pese a componer gran parte del disco Desiertos (incluida la canción de igual nombre) y una buena parte de las canciones que contendría después el álbum Doble Opuesto (1991), Delgado es expulsado del grupo.

Los demos grabados con Delgado en voces, permanecieron inéditos hasta 2014, cuando fue lanzado por Youtube un bootleg llamado "La Ley, Los Demos Perdidos de Iván Delgado". En dicho compilado, es posible escuchar dos temas que jamás fueron lanzados por La Ley y que cuenta con la participación de Bobe como compositor: "Él" y "Lula". Los otros discos que se pueden escuchar en el registro son "Qué Va A Suceder", "Bomba de Tiempo" y "Hay Algo Allá Afuera", incluidos en el mítico debut de 1990, "Desiertos". Por su parte, la canción "Desiertos" con Delgado en voces, permanece perdido, pero solo se sabe una cosa: fue la versión que Beto Cuevas escuchó y memorizó para formar parte de La Ley.

La llegada de Beto Cuevas y Desiertos (1988-1990) Durante 1989, Beto Cuevas llega a Chile tras haber vivido gran parte de su vida en Venezuela y Canadá. Egresado de diseño, comienza a realizar trabajos artísticos en la capital para subsistir, al mismo tiempo que comienza por hobby, a cantar de forma amateur en un bar, interpretando covers de Elvis Presley.

Gracias a la insistencia de la hermana mayor de Beto, es que la esposa de Mauricio Clavería le sugiere a su marido, hacer pasar como su primo al joven cantante del bar, para que audicione a La Ley. Rodrigo Aboitiz por su parte, recomienda a otro cantante, sugerido por una amiga. Dicha amiga, tenía el contacto de un joven recién llegado de Canadá, a quien había escuchado cantar covers de Elvis en un perfecto inglés, en una playa de Concón. Resultó ser Beto Cuevas también.

Lo cierto es que fue Andrés Bobe, a través de Mauricio, el primer miembro de la banda en conocer a Beto Cuevas. Para audicionarlo, le pasó un demo con la canción "Desiertos" y le dio una semana para que se aprendiera la canción de memoria y la interpretara.