El ejército macedonio está considerado como uno de los mejores ejércitos de leva de la Antigüedad. Instrumento de la conquista de la Antigua Grecia, en el reinado de Filipo II de Macedonia, después del Oriente en el reinado de Alejandro Magno, es el modelo sobre el cual se formaron los ejércitos de los reinos helenísticos, sobre todo los de los seléucidas y lágidas, en los siglos y Su dominación terminó con la conquista romana, que demostró la superioridad de la legión sobre la falange macedonia en la batalla de Pidna en el 168 a. C., finalizando la tercera guerra macedónica.
Las innovaciones militares, tanto en las armas como en las tácticas, llevadas a cabo por Filipo II forjaron el ejército que conquistó un imperio. Convirtió la guerra y el combate en un estilo de vida para los macedonios, quienes hasta entonces habían considerado el ejército como una ocupación a tiempo parcial para ejercerla fuera de la temporada agrícola. Al introducir el ejército como una ocupación a tiempo completo, Filipo pudo entrenar a sus hombres con regularidad, cimentando la unidad y la cohesión. Este creó una de las mejores máquinas militares que Asia o Grecia habían visto nunca, gracias a la suma de tiempo y esfuerzo invertido tanto en maniobras como en innovaciones militares.
Las innovaciones tácticas incluían un uso más eficaz de la tradicional falange griega, como de los ataques coordinados, en primer lugar, la combinación de armas y las tácticas militares entre sus unidades de infantería de la falange, caballería, arqueros y armas de asedio. Las armas introducidas eran la sarisa, un tipo de pica larga de peso contrabalanceado, que aportó muchas ventajas, ofensivas y defensivas, para la infantería macedonia en particular, y para el ejército combinado en general.
Los ejércitos creados por Filipo comprendían una amalgama de diferentes fuerzas. Macedonios y otros griegos (especialmente de Tesalia), así como una amplia gama de mercenarios del otro lado del Egeo. Después del 338 a. C., muchos de los nuevos reclutas de Filipo para su planeada invasión de Persia vinieron desde todas partes del mundo griego y de los Balcanes, aunque la mayor parte del ejército lo constituían los macedonios.
Fuentes
El ejército macedonio era conocido sobre todo por los historiadores de los reinados de Filipo II, Alejandro Magno y sus sucesores: Arriano, Quinto Curcio Rufo, Diodoro Sículo, Polibio y Tito Livio, quienes vivieron siglos después de los acontecimientos que describen en sus obras. Hay que añadir un conjunto de documentos epigráficos, que han contribuido a renovar de modo considerable el aporte de los textos literarios: los reglamentos militares emitidos por la cancillería macedonia (diagramma de Calcis, Cino, Casandrea y Anfípolis), las cartas reales y reglamentos legislativos civiles (Ley de Anfípolis sobre la efebía, Ley sobre la gimnasiarquía de Veria). Resulta en ocasiones delicado reconciliar las informaciones suministradas por las diferentes fuentes, que no concuerdan ni en las cifras, ni incluso a veces en el vocabulario técnico. Una dificultad particular es que algunas denominaciones (peltastas, hipaspistas) designan diferentes unidades según las épocas. Por estas razones, existen numerosas incertidumbres sobre la organización del ejército macedonio.
Como resultado de la supervivencia desigual de los manuscritos, la mayoría de las fuentes históricas primarias de este período se han perdido, y la investigación depende en gran medida de las obras de los historiadores griegos Diodoro Sículo y Arriano, además de los escritos incompletos del historiador romano Quinto Curcio Rufo, todos los cuales vivieron siglos después de los acontecimientos que describen en sus obras.
Para el detalle del armamento, se dispone de las armas descubiertas en algunas tumbas (sarisa, espada y coraza en las tumbas de Vergina, de un cierto número de fuentes iconográficas que representan diversos tipos de soldados: el sarcófago de Alejandro en Sidón (cf. imágenes), el mosaico de Pompeya que representa la batalla de Issos (cf. imagen), una estatuilla de Herculano, los frescos funerarios de Macedonia (sobre todo los de la Tumba de Lisón y Calicles en Léucade), las estelas funerarias esculpidas.
Orígenes miniaturadeimagen|Filipo II de Macedonia. Medallón romano que representa al rey macedonio.
Si Filipo II de Macedonia no hubiera sido el padre de Alejandro Magno, sería más conocido como un innovador militar, táctico y estratega de primer orden, y como un político consumado. Las conquistas de Alejandro habrían sido imposibles sin el ejército que creó su padre. Considerados semibárbaros por algunos griegos metropolitanos, los macedonios eran un pueblo guerrero; bebían grandes cantidades de vino sin diluir (la señal misma de un bárbaro) y ningún joven era considerado apto para sentarse a la mesa con los hombres hasta que hubiera matado, a pie con una lanza, un jabalí.
Cuando Filipo tomó el control de Macedonia, era un Estado atrasado en los confines del mundo griego y estaba asediado por sus enemigos tradicionales: ilirios, peonios y tracios. La estructura básica del ejército heredado por Filipo II era la división de la caballería de compañía (hetairoi) de la infantería (pezhetairoi), aumentada por diversas tropas aliadas, soldados extranjeros reclutados y mercenarios. Los ‘Compañeros de a pie’ existieron quizás desde el reinado de Alejandro I de Macedonia, mientras que las tropas macedonias se mencionan en la historia de Heródoto como súbditos del Imperio aqueménida que lucharon contra los griegos en la Batalla de Platea en el 479 a. C. La caballería macedonia, que vestía corazas musculadas, se hizo famosa en Grecia durante y después de su participación en la guerra del Peloponeso (431–404 a. C.), a veces poniéndose del lado de Atenas o Esparta y complementada por infantería griega local en lugar de depender de la infantería macedonia. La infantería macedonia en este período consistía en pastores y granjeros mal entrenados, mientras que la caballería estaba compuesta por nobles deseosos de ganar gloria. Un relieve tallado en piedra de principios del de Pela muestra a un soldado de infantería hoplita macedonio con un píleo y empuñando una espada corta, lo que muestra una marcada influencia espartana en el ejército macedonio antes de Filipo II.
Como contrapeso político a la nobleza macedonia nativa, Filipo invitó a familias militares de toda Grecia a asentarse en las tierras que había conquistado o confiscado a sus enemigos. Estos «clientes personales» también servían como oficiales del ejército o en la caballería de los Compañeros. Tras tomar el control de las ricas minas de oro del monte Pangeo y de la ciudad de Anfípolis, que dominaba la región, obtuvo la riqueza necesaria para mantener un gran ejército. Era un ejército profesional imbuido de espíritu nacional, una combinación inusual para el mundo griego de la época. Los ejércitos de los Estados griegos contemporáneos dependían en gran medida de una combinación de ciudadanos y mercenarios. Los primeros no eran soldados a tiempo completo, y los segundos, aunque profesionales, tenían poca o ninguna lealtad inherente hacia sus empleadores. Para el momento de su muerte, el ejército de Filipo había empujado la frontera macedonia hacia el sur de Iliria, conquistado a los peonios y tracios, establecido su hegemonía sobre Tesalia, destruido el poder de Fócida y derrotado y humillado a Atenas y a la antigua Tebas. Todos los Estados de Grecia, con la excepción de Esparta, Epiro y Creta, se habían convertido en aliados sumisos de Macedonia (Liga de Corinto), y Filipo estaba sentando las bases de una invasión del Imperio aqueménida era, una invasión que su hijo, Alejandro Magno, llevaría a cabo con éxito.
Como resultado de la supervivencia desigual de los manuscritos, la mayoría de las fuentes históricas primarias de este período se han perdido, y la investigación depende en gran medida de las obras de los historiadores griegos Diodoro Sículo y Arriano, además de los escritos incompletos del historiador romano Curcio, todos los cuales vivieron siglos después de los acontecimientos que describen en sus obras.
Composición
El ejército de los reyes macedonios estaba compuesto de soldados-ciudadanos (), de mercenarios reclutados con contrato a corto o a largo plazo, y de tropas aliadas. El ejército cívico, considerado como el mejor del mundo griego, constaba de dos componentes distintos con Filipo: de una parte, un núcleo de tropas profesionales que formaban la guardia real, que comprendía una infantería, los pezetairos (en griego antiguo: πεζέταιροι), más tarde denominados () «hipaspistas», cuya última denominación fue () argiráspidas; y por último los «peltastas» (, y una caballería (), reclutados en el conjunto de Macedonia, y de otra parte, una importante reserva movilizada sobre una base territorial, según las necesidades.
Los mercenarios eran contratados personalmente por los reyes, mediante acuerdos internacionales que ellos podían concluir, en tanto que eran los únicos representantes del Estado facultados para conducir las relaciones con las potencias extranjeras.
El ejército estaba bajo el mando de generales (strategoi) y con frecuencia formado por divisiones (morai), mandadas por ellos, así como por las unidades (taxeis) de infantería. El escalón siguiente de los oficiales (hegemones) estaba ocupado por los aristócratas macedonios, de la región de origen de las unidades, al menos en los inicios. Muchos de ellos eran príncipes de las familias de la Alta Macedonia: por poner un ejemplo, Pérdicas, hijo de Orontes, mandaba el taxis de Oréstide y pertenecía en realidad a la casa real de esta región.
Contaba también con prodromoi, caballería ligera en funciones de exploración.
Infantería
thumb|250px|Pezhetairos combatiendo en la batalla de Issos (detalle del Sarcófago de Sidón). El origen de la infantería de línea hoplítica puede remontarse al reinado de Arquelao: antes de él, la única infantería pesada de la que disponía el Reino de Macedonia le era suministrada por las ciudades griegas aliadas.Tucídides, Historia de la Guerra del PeloponesoII.100.2
Sin embargo, su verdadero creador fue Filipo II, considerado el inventor de la falange macedonia:Diodoro Sículo, Biblioteca histórica XVI.3.1-2. una infantería pesada particularmente eficaz, liberada de una parte de su armamento defensivo: el escudo fue reducido en un tercio, la coraza abandonada, en provecho de una pica más larga (5,5m),Daremberg et Saglio, Phalanx en el Dictionnaire des Antiquités grecques et romaines, p. 425. Université de Toulouse la sarissa, y de una velocidad de carga incrementada.
Aunque Filipo fue inspirado asimismo por la reforma militar de Tebas (donde pasó parte de su vida como rehén) promovida por Epaminondas.
Esta reforma militar tuvo también consecuencias políticas considerables: permitía integrar una cantidad bastante mayor de macedonios en la defensa del reino y en su vida política. Al final del reinado de Filipo, el número de macedonios movilizables en la infantería pesada, reclutada sobre una base territorial, se estimaba en 30000.
El ejército de Filipo constaba de un núcleo de infantes profesionales, los pezhetairoi (Compañeros de a pie), que constituían la guardia real, y una leva territorial.
El ejército de Alejandro constaba de 24000 infantes repartidos en 12 taxeis de falangitas, de alrededor de 1500 hombres, y tres quiliarquías de 1000 hipaspistas. Hay que añadir un número indeterminado de arqueros y de otros falangitas ligeros. Alejandro extendió la denominación de pezhetairoi al conjunto de falangitas, lo que explica la lealtad que estos últimos dedicaron a su persona, y después de su muerte, a sus descendientes directos.
Los hipaspistas
thumb|250px|left|Ilustración de un hipaspista.