Caldas de Malavella o Caldes de Malavella (esta última su denominación oficial en catalán) es un municipio de España perteneciente a la provincia de Gerona, en la comunidad autónoma de Cataluña. Ubicado en la comarca de La Selva, tiene una población de e incluye, además de la localidad homónima, las entidades de Franciac y Santa Seclina. Es conocido por el yacimiento arqueológico de varios fósiles debido a sus aguas termales.
Geografía Integrado en la comarca de La Selva, se sitúa a 20 kilómetros de la capital provincial. El término municipal está atravesado por la autovía del Nordeste (A-2) entre los pK 696 y 704, además de por la carretera GI-673, que permite la comunicación con Llagostera, y por una carretera local que conecta con San Andrés Salou y Cassá de la Selva.
El relieve del municipio se caracteriza por un extenso valle situado entre las cuencas de los ríos Ter y Tordera, quedando al este la cordillera Litoral. El norte forma parte de la cuenca del río Oñar, donde van a parar varias rieras que pasan por el municipio. El sur y el sureste del territorio es más accidentado, superándose los 250 m de altitud. Por el oeste se encuentra la cabecera de la riera de Sils, que forma parte de la cuenca del Tordera. La altitud oscila entre los 293 m al sureste (Puig Verd) y los 88 m a orillas de una riera de la cuenca del Tordera al oeste. El pueblo se alza a 92 m sobre el nivel del mar.
Historia Gracias al descubrimiento de unos restos de fósiles en el Puig de les Ànimes, se puede saber que los orígenes del pueblo de Caldas se remontan al Paleolítico superior. Estos restos demuestran que Caldas ya era lugar de paso en el Paleolítico, pues en época de caza se desplazaban siguiendo los rebaños de animales teniendo que pararse a descansar en lugares donde había agua. Pero no es hasta el , con la romanización, que Caldas se convierte en núcleo urbano. El hecho de tener agua fue muy importante para que esto sucediera, así que Caldas se convirtió en una importante estación termal nombrada Aquis Voconis. Posteriormente, y con el estatuto del derecho latino, la villa de Caldas pasó a ser municipio.
Aquae Calidae: A diferencia de otras ciudades romanas que nacieron por interés militar o estratégico, se puede decir que Caldas se constituye a partir de un interés por la salud y el ocio. La gente acudía a las termas para curarse ya que se creía que el agua de Caldas tenía cualidades curativas. El hecho de que se situara cerca del trazado de la Vía Augusta ayudaba a que muchos viajeros se pararan para descansar y avituallarse. Durante la época del cristianismo, en los siglos y d. C., apareció una necrópolis paleocristiana entre la actual calle San Esteban y el paseo de Ronda, a las afueras de lo que habría sido el núcleo romano.
Pasan los siglos y Caldas evolucionó como las demás poblaciones para llegar a la época medieval. Durante esta época, el aspecto del núcleo varía un poco, se encuentra con el amurallamiento de la villa, del cual quedan unos lienzos de pared y tres torres circulares ubicadas en el cerro de San Grau. Aquí se ubicaba el castillo llamado de Caldas, que se convirtió en símbolo de poder feudal: se prohibieron los baños públicos utilizados por los romanos y en su lugar se levantó este castillo.
Años más tarde, los baños se utilizaron como hospital para actividades curativas.
El otro castillo llamado de Malavella, del , se encuentra en el cerro de San Mauricio y en su época era de proporciones importantes. Aquí también se encuentra la ermita de San Mauricio, de época más moderna. Esta ermita es de una sola nave y se edificó aprovechando una de las torres del castillo. Actualmente constituye un lugar muy apreciado por los habitantes de Caldas siendo lugar de veneración.
Cabe destacar, también, que en Caldas hubo diferencias entre la iglesia y la nobleza, por lo que la iglesia románica de San Esteban no forma parte del núcleo urbano. Está situada fuera de las murallas, pero con el tiempo ambas partes se fueron juntando debido al crecimiento y se formó una clase de pequeño arrabal.
Durante el y debido al crecimiento, las actividades agrarias y artesanales cobraron importancia gracias al paso de viajeros por la Vía Augusta.
A partir de este momento, la imagen de Caldas es la de una población rural con agua termal pero sin explotación ni prácticamente ningún otro uso del agua, que el uso personal, mientras que otras zonas de España a principios del ya contaban con establecimientos particulares de baños y explotaciones de tratamientos terapéuticos.
No es hasta la segunda mitad del que Caldas se convierte lentamente en villa balnearia. Los manantiales que lo hicieron posible estaban situados en tres colinas: El Puig de les Ànimes que contenía más de dos manantiales, los dos surtidores de la Font Gran, la fuente de la Pedrera, la fuente Xica y la fuente del Fetge. En el núcleo urbano, en el Puig de San Grau, se ubicaban las fuentes que fueron explotadas tradicionalmente por los vecinos: los Bullidors, el raig de San Grau, la fuente del Hospital y la fuente de San Narciso o d’en Pla. Finalmente, y muy cerca del Puig de les Moleres, la fuente de la Mina o d’en Xiberta y el Raig o Rec d’en Mel, descubiertas en 1829 cuando se abrió una zanja para desecar un campo pantanoso.
En el año 1840, se construyó el primer establecimiento de baños moderno, aprovechando las aguas de “Els Bullidors”, y además se instalaron otras casas de baños, pequeños edificios con capacidad limitada, que serán los antecedentes de los futuros balnearios del . A partir de este momento con la construcción de los grandes balnearios, Caldas se consolidará como pueblo de veraniego y funcionará en torno de la actividad balnearia. Esta actividad comporta un aumento de la población procedente mayoritariamente de Barcelona y, a menudo, de elevada posición social.
Todo esto comporta cambios dentro de la estructura de la población de Caldas. Caldas crecerá y se expandirá en torno al área de influencia de los balnearios, donde se construyen nuevas edificaciones (chalets, casas, torres...) de aspecto modernista. Aparecen también otros elementos como jardines, parques y paseos que utilizaban los veraneantes para disfrutar de la calma y tranquilidad de la vida rural. La estación de ferrocarril facilita el acceso y la afluencia de los visitantes y es también una novedad.
Debido a la importancia que cobra el agua, las actividades económicas se verán modificadas y comenzarán a girar alrededor del agua y los veraneantes, y paralelamente a la revitalización de la actividad termal, se inicia un proceso de comercialización del agua mineral. De todas formas, esto no alcanzará unas dimensiones considerables hasta los años treinta. Estos dos hechos harán que aparezca una nueva oferta laboral basada tanto en el sector de los servicios como en la industria embotelladora
Cultura miniatura|derecha|Fuente de agua termal, el agua emerge a 56.º-60.º Se conservan restos del antiguo término romano de Aquae Calidae, compuestos por una piscina termal que está rodeada de habitáculos destinados a la realización de los tratamientos a base de aceites. Los hallazgos encontrados durante las excavaciones de la zona se exponen en el Museo de Arqueología de Cataluña, situado en Gerona. Entre las piezas que se exponen se encuentra una cabeza de perro realizada en bronce así como monedas correspondientes a diversos periodos.
La iglesia parroquial de Sant Esteve es de origen románico, construida a finales del , aunque ha sido muy modificada. Fue una de las posesiones del monasterio de Sant Salvador de Breda. Tiene planta basilical y tres ábsides decorados con arquerías lombardas. La portalada es renacentista y el campanario de base cuadrada.
En Sant Maurici se encuentran los restos del antiguo castillo de Malavella. Según una leyenda en esta fortaleza, citada en documentos de 1057, vivía una mala vella (que en catalán significa mala vieja), que dio origen al topónimo de la villa. Aprovechando las piedras del castillo se construyó una capilla dedicada a Sant Maurici. En la zona de Sant Grau se encuentran los restos del castillo de Caldas, documentado por primera vez en 1362. Formó parte de la baronía de Llagostera y fue derruido en el .
Caldas de Malavella celebra su gran fiesta mayor el primer fin de semana del mes de agosto, y la Feria del Agua el primer fin de semana de octubre. Adicionalmente, cada verano se realizan visitas teatralizadas, y periódicamente mercados y ferias temáticas.
Lugares de interés Termas romanas y entorno miniatura|derecha|Termas Romanas de Caldas. Monumento histórico de interés nacional. Son los restos mejor conservados del municipio romano de AQUAE CALIDAE, actualmente Caldas de Malavella. Aún se pueden observar los mecanismos de funcionamiento de agua casi intactos. El edificio consta de una piscina central y una serie de habitaciones alrededor para recibir tratamientos curativos. Hay tres espacios en la parte trasera, inicialmente se pensaba que eran bañeras, pero se trata de estancias donde se usaban aceites. Sus características son eminentemente salutíferas vinculadas al culto probablemente a Apolo o a alguna otra divinidad curativa de enfermedades. También en esta zona está la ermita de San Grau, con un lienzo de la muralla y restos de la villa medieval (Cal Ferrer de la Plaça y Can Trelles). Can Manegat y Ca l’ Estapé (Casa Rosa) son dos muestras de la arquitectura modernista en esta zona.
Cruce C/ Libertad - C/ Pl. Pequeña y entornos El cruce de estas dos calles constituía en la época medieval el núcleo de la villa, ya que desde este punto salían las calles que llevaban a los cuatro portales de la muralla: el portal de Girona (norte), el de Cassà y Llagostera (este), el del Camino Real a Santa Coloma (oeste) y el del Camino Real a Vidreras (sur).
Fuente de la Mina miniatura|derecha|Font de la Mina. También conocida como Raig d’en Mel, la fuente de la Mina es una de las fuentes más conocidas de la población. Apareció como consecuencia de una extracción de tierras que se realizó para desecar un campo pantanoso. Al fondo de la pequeña depresión brota con fuerza el agua termal (a una temperatura aproximada de 60 °C), que se aprovecha en unos lavaderos que recogen el agua sobrante de la fuente. Es habitual la presencia de gente de toda la comarca, haciendo cola para tomar sus aguas, lo que evidencia las magníficas cualidades curativas, digestivas y culinarias del agua de Caldas.
Rambla Recolons y Rambla d'En Rufí derecha|miniatura|La Rambla. Rambla concebida como lugar de reposo y paseo. El Sr. Bartolomé Recolons promovió la urbanización de esta zona donde se construyó toda una serie de edificaciones que acogían a los veraneantes que venían a tomar sus aguas. Estas edificaciones, como el resto de construcciones de esta época, son de estilo modernista y noucentista y en todas ellas podemos observar la sensibilidad por las formas redondeadas y por los trabajos de forja y cerámica. En este lugar tenemos unos buenos ejemplos tales como: Casa Mas i Ros, Chalet de Antoni Mas, Casa Motlló, Colonia Rodríguez, Bell Estar, Torre Can Sala y Villa Rosario, conocida también como la Torre de los Alemanes. Esta Rambla es un espacio idóneo para pasear tranquilamente.
La Granja y la fuente de la Vaca miniatura|derecha|Parque de la fuente de la Vaca. La Granja nació durante los años veinte con la promoción de una urbanización. Todo el paseo y su entorno está repleto de elementos y chalets modernistas, noucentistas y eclécticos, como la Torre 2, Villa Catalina o la Torre dels Cavalls. En el centro de la zona encontramos, de forma destacada, un parque público con en su interior, la fuente de la Vaca, lugar tradicional de encuentro y tertulia. El edificio del Casinet, antiguo merendero situado en el parque, cerca de la fuente, es un espacio agradable, tranquilo y el mejor lugar para tomar la fresca en verano.
Iglesia de San Esteban y entorno derecha|miniatura|Iglesia parroquial de San Esteban.