La comuna 1 Popular es una de las 16 comunas de Medellín. Está ubicada en la zona 1 nororiental del distrito. Su extensión total es de . Según la proyección poblacional de 2021, cuenta con 145235 habitantes.

Limita por el norte con el barrio Santa Rita del municipio de Bello; por el este, con el corregimiento de Santa Elena; por el sur, con los barrios María Cano Carambolas, San José la Cima y La Salle de la comuna 3 Manrique; y por el oeste, con los barrios Moscú n.º 1, Villa del Socorro, La Francia y La Isla, pertenecientes a la comuna 2 Santa Cruz. Según el Departamento Administrativo de Planeación Municipal, la comuna 1 Popular presenta una división políticoadministrativa que incluye 12 barrios.

Según el Departamento Administrativo de Planeación Municipal, la comuna 1 Popular presenta una división políticoadministrativa que incluye doce barrios.

El sector Popular incluye terrenos con inclinaciones donde habita la mayor parte de su población. Los barrios Santo Domingo Savio n.º 1 y n.º 2, La Avanzada, Carpinelo y La Esperanza n.º 2 están localizados en zonas con pendientes que superan el 40%. Además, El Popular, Granizal y algunas áreas de Villa Guadalupe se encuentran en pendientes que oscilan entre el 25% y el 40%. Existen sectores dentro de la comuna donde las pendientes alcanzan más del 60%, situándose por encima de los límites urbanos, lo que las hace inadecuadas para la edificación de cualquier unidad habitacional.

Este territorio alberga las quebradas: La Seca o Cañada Negra, La Herrera o Granizal, Carevieja o Villa Guadalupe, y El Zancudo, así como El Aguacatillo y Chorro Oscuro 2. Estos cursos de agua fluyen por cañones muy profundos, cuyas orillas han sido casi completamente ocupadas por construcciones informales. La razón de esta ocupación radica en la escasez de terrenos aptos para el desarrollo urbano y en el bajo costo que ofrecen estas áreas, que han sido testigos de desastres por inundaciones durante las temporadas de lluvia.

La comuna 1 Popular exhibe una red vial que no ha sido adecuadamente planificada, lo que resulta en un sistema discontinuo y caótico que complica la movilidad en la zona. Los principales ejes viales de la comuna son la carrera 39, la carrera 42B, la carrera 46 y la calle 107B. En términos de transporte, la comuna 1 Popular dispone de la línea K del Metrocable de Medellín, así como de rutas alimentadoras y transporte público.

En la comuna 1, el equipamiento cultural se compone de varios elementos significativos, tales como el cerro Santo Domingo, la Casa de Piedra, que es un sitio arqueológico; el cerro las Brisas de Oriente, el morro de La Cruz, y diversos parques, incluyendo el parque La Cruz, el parque lineal quebrada La Herrera, el parque Biblioteca España, el parque Villa de Guadalupe, el parque Ajedrez y el parque de El Compromiso. Asimismo, se encuentra la nueva Unidad de Vida Articulada de La Esperanza, que cumple funciones educativas y culturales.

La comuna presenta la ventaja de contar con un sistema de transporte masivo: la línea K del teleférico llamado , parte del Sistema Integrado de Transporte del Valle de Aburrá, lo que simplifica el acceso al territorio tanto para sus habitantes como para los visitantes.

Ubicación

El área total de la comuna 1 Popular es de . Según el Plan de Emergencias de la Comuna 1, el sector Popular incluye terrenos con inclinaciones donde habita la mayor parte de su población. Los barrios Santo Domingo Savio n.º 1 y n.º 2, La Avanzada, Carpinelo y La Esperanza n.º 2 están localizados en zonas con pendientes que superan el 40%. Además, El Popular, Granizal y algunas áreas de Villa Guadalupe se encuentran en pendientes que oscilan entre el 25% y el 40%. Existen sectores dentro de la comuna donde las pendientes alcanzan más del 60%, situándose por encima de los límites urbanos, lo que las hace inadecuadas para la edificación de cualquier unidad habitacional.

Este territorio alberga las quebradas: La Seca o Cañada Negra, La Herrera o Granizal, Carevieja o Villa Guadalupe, y El Zancudo, así como El Aguacatillo y Chorro Oscuro 2. Estos cursos de agua fluyen por cañones muy profundos, cuyas orillas han sido casi completamente ocupadas por construcciones informales. La razón de esta ocupación radica en la escasez de terrenos aptos para el desarrollo urbano y en el bajo costo que ofrecen estas áreas, que han sido testigos de desastres por inundaciones durante las temporadas de lluvia.

La comuna 1 Popular se encuentra en zonas con inclinaciones significativas, lo que genera un alto índice de movimientos en masa. Asimismo, los problemas derivados de la ocupación y la alteración de los cauces de las quebradas aumentan la frecuencia de estos movimientos en sus laderas.

miniaturadeimagen|derecha|300px|Mapa de la comuna 1 Popular con sus límites administrativos y vecinos

Administrativamente hablando, la comuna 1 Popular limita por el norte con el barrio Santa Rita, perteneciente al municipio de Bello; por el este, con el corregimiento de Santa Elena; por el sur, con los barrios María Cano Carambolas, San José La Cima y La Salle, de la comuna 3 Manrique; y por el oeste, con los barrios Moscú n.º 1, Villa del Socorro, La Francia y La Isla, de la comuna 2 Santa Cruz.

Historia

La historia de la comuna 1 Popular refleja un proceso sostenido de construcción territorial desde las bases sociales, en el que las comunidades han tenido un protagonismo comunitario en la conformación del entorno urbano. A través de prácticas como la autoconstrucción, la organización vecinal y la autogestión de servicios, los habitantes han respondido a contextos de exclusión, desplazamiento y conflicto. Las transformaciones experimentadas por el territorio se entrelazan con iniciativas colectivas y formas de resistencia local, que han contribuido a definir la identidad y las dinámicas sociales de la comuna.

Antecedentes

Desde mediados del , Medellín experimentó un crecimiento acelerado, impulsado por la industrialización y un fuerte proceso de migración interna desde zonas rurales de Antioquia. Entre 1938 y 1973, la población de la ciudad aumentó de unos 168300 habitantes a más de 1150000, como resultado de desplazamientos motivados por la violencia política, la pobreza y la problemática agraria asociada al periodo conocido como La Violencia (1946‑1966). Estos flujos poblacionales se asentaron en la ciudad sin que esta contara con la capacidad urbanística necesaria para integrarlos adecuadamente.

Este crecimiento urbano contrastó con los procesos de ocupación informal que tuvieron lugar en la periferia nororiental, donde los nuevos habitantes llegaron a terrenos escarpados y sin uso, sin planificación ni servicios públicos. Allí se desarrolló un poblamiento autoconstruido, mediante invasiones y loteos colectivos. Según diversos estudios sobre la urbanización popular en Medellín, este modelo se caracterizó por una colonización urbana de tipo comunitario y solidario, que se extendió sobre suelos considerados inconstruibles por los parámetros técnicos oficiales.

En el caso de la comuna 1 Popular, las primeras edificaciones surgieron entre las décadas de 1950 y comienzos de 1960, en barrios como Moscú n.º 1, Granizal, Villa de Guadalupe y San Pablo. Estos asentamientos se originaron mediante invasiones colectivas y autoconstrucción en suelos inestables, con fuertes pendientes y en cercanías de quebradas, lo cual incrementó los riesgos de deslizamientos e inundaciones. En este contexto, las viviendas fueron levantadas de manera empírica, sin reservas para espacio público ni acceso adecuado a infraestructura urbana.

Este proceso refleja el ciclo conflicto–migración–colonización urbana descrito por Aprile‑Gniset y retomado en investigaciones posteriores: una dinámica territorial que comienza con desplazamientos forzados, continúa con la conformación de barrios populares mediante autoconstrucción y culmina en la consolidación de comunidades a través de redes de cooperación vecinal.

Consolidación urbana y conflicto armado

Durante las décadas de 1960 y 1970 se consolidaron barrios como Santo Domingo Savio n.º 1, Santo Domingo Savio n.º 2, Granizal y Popular. La expansión continuó hacia áreas periurbanas con la aparición de asentamientos como El Compromiso, Aldea Pablo VI, La Esperanza n.º 2 y Carpinelo, que fueron formalizados como barrios en 1993. En este contexto, gran parte de las obras de infraestructura básica fue impulsada mediante autogestión comunitaria, dada la escasa intervención estatal.

A partir de la década de 1980, el territorio se convirtió en escenario de conflicto urbano debido a la presencia de milicias y grupos armados ilegales que disputaban el control territorial. Uno de estos grupos fueron las Milicias Populares del Pueblo y para el Pueblo (MPPP), fundadas hacia 1986 en el barrio Popular 1. Las MPPP ejercieron control territorial mediante prácticas como la denominada «limpieza social», el cobro de extorsiones y la administración informal de justicia.

A comienzos de la década de 1990, estos grupos comenzaron a perder legitimidad debido a los abusos contra la población civil. En mayo de 1994, alrededor de 650 personas vinculadas a las milicias firmaron un acuerdo de desmovilización con representantes del gobierno nacional y municipal. Como parte del proceso, se creó la Cooperativa de Seguridad Comunitaria (Coosercom), integrada por exmilicianos, aunque posteriormente se disolvió debido a conflictos internos.

No obstante, la desmovilización no puso fin al conflicto. Algunos exmilicianos conformaron nuevas estructuras armadas, como los Comandos Armados del Pueblo (CAP), surgidos en la Comuna 13 hacia 1996 con vínculos con remanentes de las MPPP. Paralelamente, las Autodefensas Unidas de Colombia (AUC) incursionaron en Medellín, intensificando la violencia urbana.

Estas dinámicas generaron nuevas formas de control armado en los barrios, reconfigurando la violencia local mediante redes de microtráfico, extorsión y fronteras invisibles. Frente a ello, el Estado desplegó intervenciones armadas y estrategias de seguridad urbana en los años 2000, con resultados dispares en términos de pacificación y gobernabilidad territorial.

Intervención institucional y urbanismo social

A comienzos del , la administración municipal promovió una serie de intervenciones urbanas bajo el modelo del urbanismo social, orientadas a mejorar la integración física y social de sectores periféricos como la comuna 1 Popular. Uno de los hitos fue la inauguración de la línea K del Metrocable en 2004, que conectó la zona nororiental con el sistema de transporte masivo del Metro de Medellín. A partir de esta obra se desarrollaron proyectos como el PUI Nororiental, el Cinturón Verde Metropolitano y varias Unidades de Vida Articulada.

Estas iniciativas transformaron el entorno mediante la construcción de infraestructura pública, parques, senderos ecológicos y equipamientos barriales. En algunos casos —como el del Cinturón Verde— fueron bien recibidas por la comunidad y destacadas por su enfoque participativo. Otras, en cambio, generaron controversia. La Biblioteca España, inaugurada en 2007 como símbolo del urbanismo social, presentó graves deterioros estructurales pocos años después de su apertura, lo que motivó su cierre en 2015 y un prolongado proceso de reparación que afectó su función cultural y educativa.

Investigadores y líderes comunitarios han valorado de forma diversa el alcance de estas transformaciones. Mientras algunos subrayan su aporte a la conectividad y al reconocimiento simbólico de sectores históricamente marginados, otros destacan la persistencia de problemas estructurales como el desempleo, la pobreza y la inseguridad.