El Área protegida municipal Ecoparque Encantado es un área protegida de Bolivia, ubicada en el sur del país. Administrativamente se encuentra dentro del municipio de Tupiza de la provincia de Sud Chichas en el departamento de Potosí. Cuenta con una superficie de 38,2 km² y se encuentra ubicada en la Cordillera Oriental de los Andes.
Historia El APM Ecoparque Encantado fue declarado oficialmente mediante la Ley Municipal 092/2015, promulgada el 19 de mayo de 2015 por el Gobierno Autónomo Municipal de Tupiza, estableciéndose legalmente como Área Protegida Municipal bajo la categoría de Monumento Natural. Esta designación corresponde a la Categoría III de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza, orientada a la protección de rasgos naturales de alto valor ecológico, paisajístico y científico.
Clima El APM Ecoparque Encantado presenta un clima condicionado por su ubicación fisiográfica entre las cordilleras de los Chichas y de los Lípez, así como por los valles profundos de los ríos Tupiza y San Juan del Oro, lo que genera distintos pisos ecológicos. La temperatura varía notablemente con la altitud y entre el día y la noche: en los valles interandinos, entre 2.950 y 3.200 msnm, oscila aproximadamente entre 0,5 °C y 27 °C, mientras que en la puna baja, entre 3.100 y 3.550 msnm, fluctúa entre –2 °C y 24 °C. Estas condiciones determinan un régimen térmico extremo, característico de la región.
La precipitación es escasa y altamente estacional. El período lluvioso se concentra entre noviembre y marzo, con máximos en enero, cuando se registran las lluvias más intensas, mientras que los meses más secos corresponden a junio, julio y agosto. La precipitación media anual se sitúa en torno a los 300–330 mm, con valores similares a los registrados en el área de Tupiza, donde predomina un clima de estepa local según la clasificación de Köppen-Geiger (BSk). La combinación de baja humedad atmosférica y escasez de agua limita el desarrollo de la vegetación, concentrándose las áreas con mayor humedad en fondos de valle, quebradas estacionales y zonas con filtraciones de agua.
Geología El APM Ecoparque Encantado se sitúa geológicamente en el flanco occidental de la Cordillera Oriental de los Andes, entre las cordilleras de los Chichas y de los Lípez, y los valles profundos de los ríos Tupiza y San Juan del Oro. Esta posición ha condicionado una marcada diversidad de unidades geológicas y morfoestructurales, que a su vez influyen en la formación de distintos pisos ecológicos dentro del área protegida.
Desde el punto de vista geológico, el Ecoparque Encantado presenta rocas de diversa edad asociadas a ciclos tecto-sedimentarios tacsariano y andino. Se reconocen formaciones del Ordovícico inferior, visibles principalmente en el cerro Yana Orckho, así como sedimentos del Cretácico, Terciario y Cuaternario. Destaca una compleja secuencia paleoneógena vinculada a la Fosa de Tupiza, además de intrusiones ígneas de edad terciaria que evidencian una historia geológica dinámica y prolongada.
Las unidades más antiguas corresponden al bloque paleozoico, conformado por limonitas, lutitas y areniscas con concreciones fosilíferas. Sobre estas formaciones se disponen, de manera discordante, sedimentos conglomerádicos terciarios de la Formación Tupiza, caracterizados por conglomerados polimícticos rojizos con clastos de lutitas, areniscas, cuarzo y calizas. En laderas, piedemontes y fosas tectónicas se desarrollan depósitos cuaternarios recientes compuestos por cantos, gravas, arenas, limos y arcillas, que conforman terrazas fluviales y depósitos pluviales asociados a la evolución geomorfológica actual del área.
Hidrografía La red hidrográfica del APM Ecoparque Encantado se estructura a partir de los ríos Tupiza y San Juan del Oro, localizados principalmente en el sector sureste de su zona de amortiguamiento. Ambos sistemas forman parte de subcuencas que drenan hacia la cuenca del Pilcomayo. En el interior del área montañosa se desarrollan numerosas quebradas que alimentan estas subcuencas, configurando un sistema hídrico estrechamente vinculado a la topografía serrana y a los valles adyacentes.
Las características geológicas del área, como la granulometría variable de arcillas, sedimentos conglomerados y rocas, así como el grado de alteración superficial, favorecen la infiltración del agua de lluvia y el almacenamiento subterráneo de recursos hídricos de calidad aceptable. Los cursos de agua nacen en las serranías circundantes y presentan un régimen hídrico mayormente permanente, con caudales que aumentan durante la época lluviosa y se mantienen en la estación seca gracias a la recarga de acuíferos asociados a estructuras geológicas de tipo sinclinal, lo que asegura el aporte continuo de agua a los sistemas fluviales.
Flora miniaturadeimagen|Churqui La flora del APM Ecoparque Encantado ha sido caracterizada a partir de la recopilación de información florística existente, complementada con observaciones de campo y datos de la base del Herbario Nacional de Bolivia. El área, situada principalmente entre los 2.950 y 3.555 msnm, se inserta biogeográficamente en los valles secos interandinos y la prepuna, donde predominan condiciones áridas asociadas al efecto de sombra orográfica de lluvias y a vientos secos procedentes del altiplano. Estas condiciones han favorecido el desarrollo de comunidades de herbazales, matorrales, cardonales y bosques bajos, con una marcada afinidad florística con el Gran Chaco.
En el Ecoparque Encantado se han identificado al menos 45 familias vegetales, distribuidas en diversas formaciones como pajonales altoandinos, pajonales y matorrales de la puna xerofítica y semihúmeda, matorrales de la prepuna y vegetación de fondo de valle. Las familias más diversas incluyen Asteraceae, Cactaceae, Fabaceae, Poaceae y Bromeliaceae, reflejando una alta riqueza florística y un notable nivel de endemismo, característico de los valles secos de Bolivia. Se estima que una proporción importante de las especies registradas es endémica, resultado de procesos de especiación vinculados al levantamiento relativamente reciente de los Andes centrales.
La vegetación nativa cumple un rol fundamental en la fisonomía del paisaje y en el mantenimiento de otros componentes de la biodiversidad. Sin embargo, gran parte de los bosques secos originales se encuentra severamente fragmentada o casi extinta debido al cambio de uso de suelo, la expansión urbana, la agricultura y la extracción intensiva de recursos forestales para leña, carbón y forraje. Esta presión antrópica ha provocado procesos de degradación, erosión y desertificación en sectores del área protegida. miniaturadeimagen|Algarrobos A pesar de este deterioro, el Ecoparque Encantado conserva una notable diversidad de especies de valor ecológico, cultural y económico. Entre ellas destacan arbustos y árboles como el churqui, algarrobo, molle, palqui y otras especies utilizadas tradicionalmente para medicina natural, usos rituales y aprovechamiento forestal. Los microclimas locales y la compleja composición geológica permiten además la coexistencia de especies propias de la prepuna, la puna altoandina e incluso de ecosistemas tucumano-bolivianos, otorgando al área una elevada heterogeneidad florística y un alto valor para la conservación.
Fauna miniaturadeimagen|Puma La fauna del APM Ecoparque Encantado ha sido evaluada principalmente a partir de estudios realizados por el Centro de Interpretación Green Planet en localidades dentro y colindantes con el área protegida. Estos registros documentaron al 2012 al menos 65 especies de aves, 12 especies de mamíferos, 7 especies de herpetofauna entre reptiles y anfibios, y alrededor de 43 especies de insectos, lo que refleja una biodiversidad representativa de los ecosistemas de valles mesotérmicos, prepuna y puna baja de la región.
Los mamíferos se agrupan en nueve familias, destacando especies como el puma, el zorro, la vizcacha, el hurón y el zorrino. De las especies registradas, la mayoría se encuentra incluida en el Libro Rojo de los Vertebrados de Bolivia, lo que evidencia un estado de conservación delicado. La diversidad y abundancia de mamíferos es baja, especialmente en las zonas altas, donde los ecosistemas presentan una apariencia de “vacíos faunísticos”, situación asociada a la fragmentación de hábitats, la presión antrópica y la reducción de áreas adecuadas para el desplazamiento y refugio de la fauna silvestre.
La avifauna constituye el grupo más diverso, con 65 especies pertenecientes a 22 familias, entre las que sobresalen Emberizidae y Tyrannidae. Se han identificado especies endémicas y varias clasificadas como amenazadas, como el cóndor andino y algunas especies de perdices altoandinas. Las comunidades de aves muestran una mayor especialización ecológica en la prepuna y los ambientes mesotérmicos, donde se concentran especies de distribución restringida y alto valor para la conservación regional. La herpetofauna y la entomofauna presentan un conocimiento aún limitado, con numerosos registros basados en nombres comunes y sin identificación taxonómica detallada, lo que subraya la necesidad de investigaciones complementarias.
Véase también Chichas Reserva municipal de inmovilización Cordillera de Mochara
Referencias
Categoría:Áreas protegidas de Bolivia Categoría:Provincia de Sur Chichas