Creta (en griego clásico y moderno: Κρήτη [Kriti]; en latín: Creta) es la isla más grande y poblada de Grecia y la quinta en tamaño del mar Mediterráneo. Se encuentra aproximadamente a 100 km al sur del Peloponeso y a unos 300 km al suroeste de Anatolia. Posee una superficie de 8300 km², una línea costera de 1040 kilómetros de longitud y una población de unos 620 000 habitantes. Delimita la frontera sur del mar Egeo, con el mar de Creta (o mar cretense del norte) al norte y el mar de Libia (o mar cretense del sur) al sur. Creta se extiende a lo largo de 260 km de este a oeste este, pero es estrecha de norte a sur, abarcando tres grados de longitud, pero apenas medio grado de latitud.
El archipiélago cretense, que incluye a Creta y sus islas e islotes circundantes, conforma la Región de Creta (), una de las trece periferias y una de las siete administraciones descentralizadas de Grecia, siendo la más meridional de las periferias y la quinta región más poblada del país. Su capital y ciudad más grande es Heraclión, situada en la costa norte de la isla. A fecha de 2021, la región contaba con una población de 624 408 habitantes. El Dodecaneso se encuentra al noreste de Creta, mientras que las Cícladas están situadas al norte, separadas por el mar de Creta.
Creta fue el centro de la civilización minoica, entre los años 2700 y 1420 a. C., considerada una de las más antiguas civilizaciones de las que se tiene registros en Europa. La civilización minoica fue conquistada por la civilización micénica, proveniente de la Grecia continental. Posteriormente, Creta fue gobernada por Roma, por el Imperio bizantino, brevemente por los árabes andalusíes, restituida al dominio bizantino y, más tarde, por la República de Venecia y el Imperio otomano. En 1898, Creta —cuyos habitantes deseaban desde hacía tiempo unirse al Estado griego— logró la autonomía bajo el dominio otomano, constituyéndose formalmente como el Estado de Creta. Creta pasó a formar parte de Grecia en diciembre de 1913. Hasta principios del también se la conoció con el nombre de Candía, que era también el nombre de la ciudad de Heraclión.
Creta es predominantemente montañosa y se caracteriza por una cordillera que atraviesa la isla de este a oeste. Esta incluye el punto más elevado de Creta, el monte Ida, así como la cordillera de las Montañas Blancas (Lefká Óri) —con 30 cumbres que superan los 2000 m de altitud— y la garganta de Samaria, declarada Reserva Mundial de la Biosfera. Creta constituye una parte significativa de la economía y del patrimonio cultural de Grecia, al tiempo que conserva sus propios rasgos culturales locales, tales como sus características poesía (la «mantinada») y música (la «kritika»). El aeropuerto Nikos Kazantzakis, en Heraclión, y el aeropuerto Daskalogiannis, en La Canea, atienden a los viajeros internacionales. El palacio minoico de Cnosos se encuentra también situado en Heraclión. En la mitología griega, Creta es conocida principalmente por ser el lugar de nacimiento del dios griego Zeus.
Etimología Las primeras referencias a la isla de Creta proceden de textos de la ciudad siria de Mari del en los que se habla de ella como Kaptara,Stephanie Lynn Budin, The Ancient Greeks: An Introduction (New York: Oxford UP, 2004), 42. nombre que se repite posteriormente en los registros neoasirios y en la Biblia (Caphtor). En el antiguo Egipto se la conocía como Keftiu o kftı͗w, lo que sugiere una denominación minoica similar.O. Dickinson, The Aegean Bronze Age (Cambridge, UK: Cambridge UP, 1994), 241–244.
El nombre actual de Creta aparece por primera vez en el en textos griegos micénicos, escritos en Lineal B, mediante las palabras ke-re-te (𐀐𐀩𐀳, *Krētes; griego posterior: Κρῆτες [krɛː. tes], plural de Κρής [krɛːs])Found on the PY An 128 tablet. y ke-re-si-jo (𐀐𐀩𐀯𐀍, *Krēsijos; más tarde griego: Κρήσιος [krέːsios],Found on the PY Ta 641 and PY Ta 709 tablets. 'cretense'). En griego antiguo, el nombre Creta (Κρήτη) aparece por primera vez en la Odisea de Homero.Book 14, line 199; Henry George Liddell, Robert Scott, A Greek–English Lexicon Su etimología es desconocida. Una propuesta la deriva de una hipotética palabra luwiana *kursatta (compárese kursawar 'isla', kursattar 'corte, astilla')Edwin L. Brown, "Linear A on Trojan Spindlewhorls, Luvian-Based ϜΑΝΑΞ at Cnossus", in Qui miscuit utile dulci: Festschrift Essays for Paul Lachlan MacKendrick, eds. Gareth Schmeling & Jon D. Mikalson (Wauconda, Ill.: Bolchazy-Carducci, 1998), 62. Otra propuesta sugiere que deriva de la antigua palabra griega «κραταιή» (krataie̅), que significa "fuerte" o "poderosa", el razonamiento es que Creta fue el poder marítimo más fuerte durante la Antigüedad clásica.
En latín, el nombre de la isla pasó a ser Creta. El nombre árabe original de Creta era Iqrīṭiš (árabe: اقريطش < (τῆς) Κρήτης), pero tras el establecimiento del Emirato de Creta de su nueva capital en ربض الخندق Rabḍ al-Ḫandaq (moderna Heraklion; griego: Ηράκλειο, Irákleio), tanto la ciudad como la isla pasaron a ser conocidas como Χάνδαξ (Chandax) o Χάνδακας (Chandakas), que dieron el latín, el italiano y el veneciano Candia, de donde derivaron el francés Candie y el inglés Candy o Candia. Bajo el dominio otomano, en turco otomano, Creta se llamaba Girit (كريد). En la Biblia hebrea, Creta se denomina (כְּרֵתִים) "kretim".
Historia thumb|Bandera histórica de Creta.
Prehistoria
A pesar de su situación geográfica y el favorable clima, los primeros pobladores de Creta no aparecieron hasta el Neolítico, llegando en dos grandes oleadas. El tipo étnico colonizador no está relacionado con ninguna de las grandes corrientes, clasificándose como «mediterráneo», al igual que la gente que poblaba las cercanas costas de Asia Menor o las vecinas del archipiélago de las Cícladas, cuyos pobladores progresaron durante mucho tiempo a un ritmo similar al de los cretenses. Sin embargo, a mediados del III milenioa.C., ya en la Edad del Cobre, se produjo en la isla una gran cantidad de avances, que acabaron conduciendo a la brillante civilización minoica.
Protohistoria y Edad Antigua
thumb|left|Diosa de las serpientes, Museo Arqueológico de Heraclión, Creta, ejemplo del arte minoico hacia 1600 a. C.
Lo más destacable es la aparición de la civilización minoica, una de las primeras aparecidas en Europa y una de las civilizaciones prehelénicas junto a la posterior civilización micénica. Durante la civilización minoica, en la que se dieron varias fases y altibajos, Creta llegó a su máximo esplendor, con el mayor auge en los siglos y Durante ellos, Creta estableció una talasocracia que se extendía hasta la Grecia peninsular, el mar Egeo, las costas de Asia Menor y zonas adyacentes como Sicilia. Durante esta época los contactos con Egipto, ya existentes anteriormente, fueron muy importantes.
Sin embargo, hacia finales del , la isla sufrió la invasión de los aqueos, que habían desarrollado una civilización en la Grecia continental, fundamentalmente en el Peloponeso, no exenta de fuertes influencias cretenses. Con la expansión de los invasores, los cretenses abandonaron los palacios.
Se baraja también la posibilidad de que una colonización de emigrados cretenses en las costas del sur de Canaán fuese el origen de los filisteos (peleset), que aparecen en la Biblia y de cuyo nombre procede el topónimo Palestina. Estos filisteos fundaron varias ciudades en la costa meridional cananea: Gaza, Asdod, Ecrón, Ascalón y Gat.
La decadencia de Creta, iniciada con la hegemonía aquea, se acentuó en el con la invasión de los dorios, portadores del hierro. La isla pasó a ser una parte más del mundo griego, sin originalidad y dividida en ciudades rivales. Incluso en la época clásica () conservaba cierto arcaísmo, como lo demuestran las Leyes de Gortina, una de las ciudades que datan de tiempos minoicos. En ese periodo, Creta no tomó parte en los grandes conflictos bélicos, ni en las guerras médicas,Heródoto VII,169. ni en la guerra del Peloponeso, donde únicamente algunos arqueros cretenses acudieron como mercenarios.Tucídides VI,43; VII,57.
Conquistada por Alejandro Magno, a su muerte Creta gozó de cierta independencia respecto a otros reinos helenísticos cercanos, pero tras la decadencia helenística la isla quedó en manos de piratas de origen siciliano, lo que provocó que los romanos la conquistaran en 67 a. C., en una expedición comandada por Cecilio Metelo, y la agregasen como provincia romana. Tras la división del Imperio romano en 395, quedó en manos del Imperio romano de Oriente o Imperio bizantino, lo que devolvió a la isla cierta relevancia, dada su posición clave para el control del mar Egeo.
Edad Media Se mantuvo en poder del Imperio bizantino, en el que desempeñó un papel estratégico cuando comenzaron las conquistas musulmanas en el . Dos siglos más tarde, en 826, cayó en poder de un grupo de musulmanes andalusíes, que fundaron la base fortificada de «Jandak» (Candía), desde la que hostigaron a los bizantinos.
Parece ser que los musulmanes andalusíes (según Al Nuwaryri, Nihayat al Arab II; p. 274) fueron los cordobeses que, a consecuencia del motín del arrabal, fueron desterrados a Alejandría en 813/4 y allí lograron hacerse dueños de la ciudad. En ella se presentó Abdalah ibn Táhir, según se narró en la historia de la dinastía abasí, en los días del califa Al-Mamún ibn Al-Rashid, que les expulsó de Alejandría y los trasladó a Creta en 826. Los cordobeses cultivaron la isla, proclamaron Emir a Abu Hafs Umar al-Iqritishi(Al-Balluti) y armaron hasta cuarenta barcos con los que asaltaron las islas cercanas, próximas a Constantinopla. Penetraban en las islas, cogían cautivos, sin que el emperador de Constantinopla pudiese evitarlo.
El dominio musulmán duró hasta 961, cuando el emperador Nicéforo Focas reconquistó la isla, inaugurando una época de paz y estabilidad que favoreció su desarrollo económico. Cuando Bizancio cayó en manos de los cruzados en 1204, acontecimiento con el que comenzó el llamado Imperio latino, la isla fue adjudicada a Bonifacio de Montferrato, quien rápidamente la vendió a Venecia, que la convirtió en el punto estratégico clave de sus intereses en el Mediterráneo oriental y la poseyó hasta mediados del .
Edad Moderna thumb|Mapa de Creta de 1719.
Desde el , Venecia hubo de enfrentarse al expansionismo otomano, al que contuvo hasta que en 1645 los turcos desembarcaron en la isla iniciando su conquista ocupando La Canea y Candia tras un largo asedio en 1669, cuando los últimos reductos venecianos sucumbieron durante la guerra turco-veneciana (1714-1718). Se inició para Creta un nuevo periodo de declive.
Edad Contemporánea
El declive que se inició con la completa dominación otomana, estuvo jalonado por revueltas que estallaron a finales del y principios del . Durante el período de 1832 a 1840 la isla estuvo bajo control del gobierno egipcio y conoció una cierta mejora que no se consolidó al volver a la tutela turca.
Tras el estatuto de 1868, respaldado por el congreso de Berlín de 1878, y a consecuencia de una nueva revuelta de la población griega, se firmó el «Pacto de Halepa» que supuso un cierto avance hacia la autonomía y un gobierno representativo, bajo la supervisión de las potencias europeas. Sin embargo, la mala gestión de las autoridades turcas encabezadas por el gobernador Turhan Pashë Përmeti provocó en 1897 un nuevo levantamiento, esta vez general, que contó con el apoyo militar de Grecia. Aunque el levantamiento acabó siendo aplastado, la intervención de las grandes potencias obligó a las tropas turcas a abandonar la isla en 1898 y a concederle el estatuto de principado autónomo, regido por el príncipe Jorge de Grecia, bajo soberanía otomana. A cambio, Grecia hubo de renunciar a sus aspiraciones con respecto a Creta.