miniatura|Antena para la transmisión de señales electromagnéticas.
Una telecomunicación es toda transmisión y recepción de señales de cualquier naturaleza, típicamente electromagnéticas, que contengan signos, sonidos, imágenes o, en definitiva, cualquier tipo de información que se desee comunicar a cierta distancia. Por metonimia, también se denomina telecomunicación (o telecomunicaciones, indistintamente)La disciplina recibe ambos nombres de forma indistinta.Es la mera elección del autor o el traductor de la obra lo que determina que se use una u otra denominación. a la disciplina que estudia, diseña, desarrolla y explota aquellos sistemas que permiten dichas comunicaciones; de forma análoga, la ingeniería de telecomunicaciones resuelve los problemas técnicos asociados a esta disciplina.
Las telecomunicaciones son una infraestructura básica del contexto actual. La capacidad de poder comunicar cualquier orden militar o política de forma casi instantánea ha sido radical en muchos acontecimientos históricos de la Edad Contemporánea —el primer sistema de telecomunicaciones moderno aparece durante la Revolución Francesa—. Pero además, la telecomunicación constituye hoy en día un factor social y económico de gran relevancia. Así, estas tecnologías adquieren una importancia como su utilidad en conceptos de la globalización o la sociedad de la información y del conocimiento; que se complementa con la importancia de las mismas en cualquier tipo de actividad mercantil, económico-financiera, profesional y empresarial. Los medios de comunicación de masas también se valen de las telecomunicaciones para compartir contenidos al público, de gran importancia a la hora de entender el concepto de sociedad de masas.
La telecomunicación incluye muchas tecnologías como la radio, televisión, teléfono y telefonía móvil, comunicaciones de datos, redes informáticas, Internet, radionavegación o GPS o telemetría. Gran parte de estas tecnologías, que nacieron para satisfacer necesidades militares o científicas, ha convergido en otras enfocadas a un consumo no especializado llamadas tecnologías de la información y la comunicación, de gran importancia en la vida diaria de las personas, las empresas o las instituciones estatales y políticas. Es por este contexto que la tendencia actual es la comunión de la telecomunicación con otras disciplinas como la informática, la electrónica o la telemática para diseñar y ofrecer estos productos y servicios, suficientemente complejos y multidisciplinares como para que la frontera entre la aportación de dichas disciplinas no sea percibida por las personas.
Etimología y evolución del término El término «telecomunicación» tiene su origen en el francés Télécommunication, palabra que inventó el ingeniero Édouard Estaunié al añadir a la palabra latina communicare —compartir— el prefijo griego tele-, que significa distancia.Para la etimología y origen francés del término «En 1901, el ingeniero de Telégrafos Édourd Estaunié sustituyó a Leon Thévenin como Director de la "École Professionnelle des Postes el Télégraphes" de París asumiendo, además, la impartición de una asignatura sobre telefonía y telegrafía. Ambas materias habían sido consideradas, tradicionalmente, disciplinas separadas, pero Estaunié se dio cuenta de que no eran sino manifestaciones tecnológicas diferentes de una misma cosa. A partir de sus apuntes de clase, publicó, en 1904, la obra "Traité Practique de Télécommunication Électrique (Télégraphie-Téléphonie)" en la que proponía el término Telecomunicación (···) Como él mismo decía, había construido su nueva palabra a partir del vocablo griego "tele" (lejos, a distancia) y del vocablo latín "communicare" (poner en común, hacer partícipe, compartir), resultando, al juntar ambas, la expresión "compartir a distancia". Si a esto se le añade, ahora, la expresión "communicare" se hacía antiguamente para "hacer partícipe" a una persona por medio del correo, se llega, finalmente, a la semántica completa del término "Telecomunicación".» Para el uso del término a principios del «Juan Antonio Galvarriato ya empleó el término, en 1920, en su famoso libro "El Correo y la Telecomunicación en España". (···) Por su parte en la Escuela Oficial de Telegrafía era habitual utilizar el término "Telecomunicación" para referirse al conjunto de técnicas establecidas para realizar una comunicación a distancia mediante el empleo de la electricidad. En su primer Plan de Estudios (···) aparecía una asignatura, denominada "Telecomunicación", que se impartía en tres semestres consecutivos con el siguiente contenido: telegrafía, en el primer semestre del segundo curso, telefonía y radiotelegrafía, en el segundo semestre del segundo curso, y líneas telegráficas aéreas, subterráneas y submarinas, en el único semestre del tercer curso.» «Como también, la clase política española venía utilizando el término con total naturalidad antes de la Conferencia de Madrid. Gabino Bugallal, Ministro de la Gobernanza con Manuel Allendesalazar, en 1921 ordenó al Director General de Correos y Telégrafos, Fernando Barón, Conde de Colombí, la redacción de un proyecto de ampliación y mejora de los "servicios de telecomunicación". (···) Bugallal preparó un Proyecto de Ley que no llegó a ser debatido en las Cortes. Al mes escaso de su entrada en el Congreso se produjo el Desastre de Annual (···) Al menos en la biblioteca del Congreso nos ha quedado el texto íntegro del Proyecto de Ley, cuyo artículo primero nos permite rememorar cuán ambicioso era su alcance.» Para la definición del término por la IUT «(···) la Conferencia constituyente de la UIT de 1932 -celebrada, a la sazón, en la ciudad de Madrid- adoptó el nombre "Telecomunicación" como término comprensivo de todas las formas de comunicación a distancia conocidas en aquella época. Así la propia Conferencia describió entonces la telecomunicación como "toda comunicación telegráfica o telefónica de signos, señales, escritos, imágenes y sonidos de cualquier naturaleza, por hilos, radio u otros sistemas o procedimientos eléctrica o visual (semáforos)"» Con este término pretendía usar una misma palabra para denominar a la «transmisión del conocimiento a distancia mediante el uso de la electricidad», que hasta ese momento era la telegrafía y la telefonía, y lo publicó por primera vez en Traité Practique de Télécommunication Électrique (Télégraphie-Téléphonie) de 1904.
El castellano asimiló con éxito el préstamo en varios ámbitos de la vida pública, académica, política y empresarial. Ya en el 1907 se impartía una asignatura de «telecomunicación» en la Escuela Oficial de Telegrafía de Madrid con los contenidos de telefonía, telegrafía, radiotelegrafía y radiotelefonía; y en el año 1920 Juan Antonio Galvarriato publicó El Correo y la Telecomunicación en España. La vida política también se habituó a usar el término y, en 1921, el gobierno de Manuel Allendesalazar solicitó un ambicioso plan de ampliación de los «servicios de Telecomunicación», que si bien nunca llegó a materializarse debido al Desastre de Annual, demuestra el uso del término en castellano. De hecho, en esa época «telecomunicación» era sinónimo de modernidad, por lo que se incorporó al nombre de muchas compañías de la época como la "Compañía Ibérica de Telecomunicación" de Antonio Castilla López en 1916 o la "Compañía de Telecomunicación y Electricidad" en 1919.
La consolidación real del término a nivel internacional llegó con la constitución de la Unión Internacional de Telecomunicaciones (UIT) en la Conferencia de Madrid de 1932, en la que se definió «telecomunicación» como «toda comunicación telegráfica o telefónica de signos, señales, escritos, imágenes y sonidos de cualquier naturaleza, por hilos, radio u otros sistemas o procedimientos eléctrica o visual (semáforos)». El avance de la telecomunicación acabó por dejar desfasada esta definición y, en el actual Reglamento de Radiocommunicaciones, se redefine el término:
Por metonimia, el estudio de la telecomunicación o las telecomunicaciones se denomina «Telecomunicación» o «Telecomunicaciones» indistintamente.
Historia derecha|miniatura|Cuadro de Luc-Olivier Merson, 1869.Según la leyenda de Maratón de Heródoto, el soldado Filípides recorrió los 42 km que separan Atenas de Esparta portando un mensaje de ayuda.
Aunque como se ha visto, la «telecomunicación» como estudio unificado de las comunicaciones a distancia es una idea reciente, siempre han existido medios de comunicación que también son estudiados por esta disciplina. A lo largo de la historia han existido diferentes situaciones en las que ha sido necesaria una comunicación a distancia, como en la guerra o en el comercio. Sin embargo, la base académica para el estudio de estos medios, como la teoría de la información, datan de mediados del .
Conforme las distintas civilizaciones empezaron a extenderse por territorios cada vez mayores, fue necesario un sistema organizado de comunicaciones que permitiese el control efectivo de esos territorios. Es probable que el método de telecomunicaciones más antiguo sea el realizado con mensajeros, personas que recorrían largas distancias con sus mensajes. Hay registros de que ya las primeras civilizaciones como la sumeria, la persa, la egipcia o la romana implementaron diversos sistemas de correo postal a lo largo de sus respectivos territorios.
Antecedentes Las primeras tecnologías usadas en la telecomunicación usaban las señales visuales como las almenaras o las señales de humo, o acústicas como mediante el uso de tambores, cuernos o bramaderas.
Así, el dramaturgo griego Esquilo (525-) relata en su obra Agamenón que el personaje homónimo de la mitología comunicó a la ciudad de Argos, de la que era rey, y a su esposa Clitemnestra, la victoria de los aqueos sobre Troya mediante una cadena de señales de fuego que iban de un punto a otro.Las siete tragedias de Eschylo (1883), Madrid, Luis Navarro (ed.) p. 141 También el historiador griego Polibio (204-) explica otro ejemplo de comunicaciones a larga distancia, el telégrafo hidráulico, que según cuenta fue desarrollado por Eneas el Táctico en el Consistía en dos cubas de agua provistas de sendos grifos y, sumergida de forma vertical, una tablilla con los signos y señales que se deseaban transmitir. El emisor alertaba al receptor con antorchas el momento en el que ambos debían abrir y cerrar el agua, de tal forma que el nivel del agua indicaba qué mensaje de la tablilla se deseaba transmitir. Sin embargo, estas primeras manifestaciones técnicas no dieron como resultado sistemas de telecomunicación reales, sino que hasta la Edad Contemporánea no se inventaron formas para realizar comunicaciones a distancia. Fue el correo postal, en sus diferentes manifestaciones, el que asumió el papel de comunicar a las personas durante casi toda la historia.
Más reciente es el uso de los telégrafos ópticos, considerado el primer sistema de telecomunicación moderno al permitir codificar mensajes que no habían sido prefijados con anterioridad; hasta entonces, se transmitían mensajes sencillos, como 'peligro' o 'victoria', sin la posibilidad de dar detalles o descripciones. Se trataba de unas estructuras provistas de brazos móviles que, mediante cuerdas y poleas, adoptaban diferentes posiciones con las que codificar el mensaje. Aunque fue Robert Hooke quien, en 1684, presentó a la Royal Society un primer diseño detallado de un telégrafo óptico, no fue hasta principios del en Francia cuando se implementó de una forma eficaz. Fue durante la Revolución francesa, cuando existían en el país una necesidad importante de poder transmitir las órdenes de una forma eficaz y rápida, cuando el ingeniero Claude Chappe y sus hermanos instalaron 556 telégrafos ópticos que cubrían una distancia de casi 5000 kilómetros. La primera línea, de 22 torres y 230 kilómetros, se dispuso en 1792 entre París y Lille, y en 1794, transmitió la noticia de la victoria francesa en Condé-sur-l'Escaut: