Cualedro es un lugar,parroquia y municipio españolPágina web del Instituto Nacional de Estadística español con los datos de referencia. Consultado el 22 de noviembre de 2023. de la provincia de Orense. Forma parte de la comarca de Verín.

Geografía Integrado en la Comarca de Verín, se sitúa a 53 kilómetros de la capital provincial. El término municipal está atravesado por la autovía de las Rías Bajas entre los pK 173 y 178, además de por la carretera nacional , alternativa convencional que discurre paralela a la anterior, y por varias carreteras locales que permiten la comunicación entre las parroquias.

El relieve del municipio permite diferenciar dos grandes unidades, una zona montañosa que recorre el territorio de norte a sur en el oeste y una zona relativamente más llana por el este y sureste. Al noreste existe otra zona más abrupta y montañosa, en el límite con Monterrey, donde se alza el Alto das Estivadas (849 metros), que atraviesa la carretera . La primera zona está formada por el bloque granítico de la Sierra de Laroco y sus estribaciones, que constituye una línea de cumbres que hace de divisoria de aguas entre los ríos Limia y Támega y de límite municipal con Baltar. El pico Arando (1180 metros) es el más destacado de esta sierra. Los ríos más importantes que discurren por el territorio son el río Baldriz, afluente del Támega, que discurre hacia el norte, y los ríos Pichos o dos Muíños y Porto do Rei, afluentes del río Búbal, que discurren por el sureste. La altitud del municipio oscila entre los 1370 metros en la sierra de Laroco y los 380 metros en el valle del río Búbal, cerca de la desembocadura en el Támega. El pueblo se alza a 840 metros sobre el nivel del mar. Noroeste: TrasmirasNorte: Sarreaus y LazaNoreste: LazaOeste: Ginzo de Limia75x75pxEste: MonterreySuroeste: BaltarSur: PortugalSureste: Monterrey

Geografía humana

Demografía

Cuenta con una población de .

Gráfica demográfica del lugar y parroquia de Cualedro según el INE español:

Evolución de la población Contexto geográfico La evolución de la población del término municipal aparece históricamente vinculada a la dinámica demográfica de la comarca de Monterrey. La población total del municipio de Cualedro aumentó gradualmente desde principios del hasta los años 60, y aún en esta década aumentó en mayor medida que en décadas anteriores, mientras que la población del resto de los municipios de la comarca, que desde principios de siglo seguían la misma tendencia, ya comenzaba a disminuir en la década de los 50, proceso que llega hasta la actualidad y que hace que las cifras poblacionales sean inferiores a las de 1900. Este hecho es común en las comarcas del interior de Galicia y está relacionado con la emigración de segunda etapa, que se dirigió a Centroeuropa (Alemania, Francia, Suiza), pero principalmente a las grandes capitales del Estado y de Galicia.

En la década de los sesenta, debido a la fuerte migración, la cabecera comarcal actuó como centro de absorción de las funciones sociales y, por tanto, atractivo de asentamiento de la población que fueron perdiendo los municipios vecinos. Esto supuso para Verín un incremento de población de un 15 % en los últimos 10 años. Su peso demográfico en el conjunto de la comarca pasó de un 42 % en 1991 a un 47 % en 1999. Este crecimiento de Verín tiene su límite en la inversión de la pirámide demográfica de los concellos emisores. La emigración tiene un carácter decisivo en la dinámica demográfica y en la estructura poblacional del municipio. La salida de grandes contingentes de población en el pasado apunta el problema de la inversión de la pirámide poblacional. Analizando los datos del 2001 se observa un saldo migratorio equilibrado con respecto al conjunto del Estado, frente a los saldos migratorios negativos que presentan tanto la provincia de Orense como la comunidad autónoma.

La composición por edades es muy semejante en los datos de emigración como de inmigración. Es importante reseñar la importancia del retorno de los emigrados de más de treinta años. Ello se debe a que Cualedro no se caracteriza por una emigración de primera etapa, sino más bien de segunda. Esto quiere decir que su destino son los países centroeuropeos, aunque la alternativa mayoritaria fue España.

Distribución territorial

La distribución territorial de la población de Cualedro se ha mantenido más o menos estable en los últimos 30 años. La salvedad es el censo de 1981, que muestra alteraciones atribuibles al cambio progresivo en los criterios de altas y bajas. Esta situación solo terminó de regularizarse en 1991. Sin embargo se detectan dos procesos diferenciales, puestos en evidencia en la comparación de los padrones de los años 1991 y 2001: La crisis demográfica es más intensa en el norte, en la parroquia de Baldriz y en el centro, en las parroquias de Vilela y Carzoá. Esto se percibe más claramente cuando agrupamos los territorios parroquiales atendiendo a las unidades geográficas: hay tres unidades (Montes-Rebordondo y Atás-Penaverde al norte, y Lucenza-Gironda-San Millán al sur) que aguantan más dentro de un contexto de declive demográfico. Si en el caso de las dos primeras tiene un papel fundamental su mayor accesibilidad (N-525 y ahora la A-52), en el caso de las parroquias del sur hay que atribuir esta resistencia a un soporte territorial más rico, que da lugar a un mayor desarrollo de la productividad agropecuaria y a un sistema de asentamientos más viable por su tamaño y su concentración.

Estructura poblacional actual

Según el padrón municipal de habitantes a 31 de diciembre de 2002, la población de derecho de Cualedro asciende a 2452 habitantes. Esta población se reparte en un territorio de 117,6 km², lo que supone una densidad media de 20,85 hab./km².

En el concello de Cualedro la estructura de población por sexos aparece equilibrada, con una pequeña ventaja de los hombres frente a las mujeres. El número de hombres a dicha fecha es de 1.236, lo que representa sobre el total un 50.40 %, mientras que el número de mujeres es de 1.216, lo que supone un porcentaje del 49.59 %. Esta pequeña diferencia se va incrementando si analizamos el porcentaje de población femenina y masculina por tramos de edad, llegando a alcanzar algo más de 12 puntos porcentuales cuando llegamos a la población de 4.ª edad. Esto se debe a que la tasa de mortalidad masculina es más alta y no es atribuible a la emigración porque en esta zona, igual que en otras del interior, y a diferencia de la costa, el proceso afectó a ambos sexos. Con el envejecimiento progresivo de la población lo más probable es que esta relación se invierta a medio plazo, ya que las mujeres son más longevas.

El grupo con población de menores de 15 años representa para Cualedro un 6,48 % de su total poblacional, porcentaje muy por debajo de la media gallega, que está en un 12,12 %. Por lo que se refiere al grupo de los mayores de 65 años las diferencias son de nuevo notorias, ya que para Cualedro representa un 35,11 % de la población, muy superior a la media gallega, que es de un 20,31 %. En consecuencia, el grupo de adultos considerado población activa en Cualedro es inferior al existente en otros ámbitos territoriales superiores, lo que muestra la existencia de un menor porcentaje de personas en edad de trabajar, con las repercusiones que esto tiene para la dinamización económica del municipio.

Estos datos indican que en el municipio el índice de envejecimiento es alto con respecto a la media gallega, posiblemente por los saldos migratorios de las últimas décadas. Existe una dependencia infantil baja, del 11,1 % y una dependencia de mayores del 59,9 %. La población de Cualedro ha envejecido progresivamente en los últimos 20 años. Desde el año 1991 la dinámica demográfica propia ya no es capaz de garantizar la substitución generacional. La edad media pasó de los 32 años en 1986 a ser 54 años diez años después (la mitad de la población tiene 54 años o más). En la actualidad hay un joven por cada cuatro ancianos y el índice de dependencia ya superaba el 65 % en 1996 (solo una de cada tres personas está en edad de trabajar). Aunque no es la población de Cualedro la más envejecida de la Comarca de Monterrey, su edad media solo está por debajo de los concellos de las sierras del macizo orensano: Laza, Castrelo del Valle y Vilardevós. La pirámide de población se fue invirtiendo entre finales de los 80 y mediados de los 90. Esta inversión se va acentuando con el tiempo, caminando hacia una estructura extremadamente envejecida, dependiente y condenada a menguar progresivamente. La falta de un relevo generacional que le permita remontar esta situación hace que sean los factores migratorios los únicos que pueden ayudar a cambiar esta estructura: el retorno de la emigración más joven y la llegada de inmigrantes no nativos. La actual pirámide de población por sexos y edades refuerza la tendencia a la inversión antes apuntada. La edad media tiende a estabilizarse, lo que es muestra de una mayor longevidad y unas mejores condiciones de vida para los mayores, pero también es muy importante la emigración de tercera edad hacia las ciudades y villas para vivir con familiares (el retorno de familias emigradas y la marcha de los más viejos son los dos componentes fundamentales del movimiento demográfico). Casi el 37 % de la población tiene más de 65 años, lo que da idea de su extremo envejecimiento. En una proyección a 10 años vista encontramos a Cualedro con más de un 40 % de población en la tercera y cuarta edad.

La formación de la población de Cualedro se caracteriza por el alto grado de analfabetismo (13,60 %) y de personas sin estudios (65,80 %). Estos datos de 1996 son peores para las mujeres en el primer caso (20,7 % de analfabetismo frente a 6,7 % en los hombres) y peores para los varones en el segundo caso (71,3 % de personas de sexo masculino sin rematar estudios primarios). Esto se debe a la discriminación de género en el primer caso y a una más temprana incorporación al trabajo de los hombres en el segundo caso. Estas cifras vienen a decir que una buena parte de la población en edad de trabajar que reside en el término municipal no tiene formación básica, aunque sepa leer y escribir. Este es, hoy en día, uno de los frenos más graves para el desarrollo económico y social de Cualedro. La tasa de actividad es, por razones demográficas, muy baja (un 39,2 %). Alrededor de un 40 % de la población activa está en paro. De ésta, un 90 % ya trabajó y no trabaja, es decir, que o bien proviene de sectores muy debilitados de la economía (agricultura sobre todo) y no han sido capaces de reciclar su propio puesto de trabajo en otras actividades, o bien son emigrantes que han regresado al quedarse sin empleo. Estas dos razones (la crisis demográfica y la falta de formación de los recursos humanos del municipio), hacen que sea una debilidad estratégica de cara al futuro desarrollo económico de Cualedro, y hace más necesario aún que por una razón demográfica atraer inmigración foránea relativamente cualificada y procurar el retorno de los emigrantes más formados. En un entorno en el que, como vemos, el empleo es un bien escaso, solo encuentran su lugar aquellos que tienen cierta formación: el número de trabajadores sin cualificación no llega al 16 % del total. El sector que proporciona más puestos de trabajo es el de servicios (34 %) seguido del sector primario (31,7 %) y la construcción (26,1 %). La industria solo emplea a un 8,2 % de la población ocupada. El excesivo peso laboral del sector primario refleja la precariedad económica y dependencia de la población respecto de la agricultura.

Organización territorial

El municipio está formado por veinte entidades de población distribuidas en diez parroquias: Atanes (Santa María) Baldriz (San Bartolomé) Carzoá (San Roque) Cualedro (Santa María) Gironda (San Salvador) Lucenza (Santa María) Montes (Santa Eulalia) Rebordondo (San Martín) San Millán (Santa María)